En su declaración como testigo, el expresidente desmiente que triturara en presencia del extesorero la 'contabilidad b' del PP y sobre las posibles grabaciones comprometedoras asegura que "si las tuviera, las habría dado a conocer".
También declaran este jueves Cospedal, Juan Ignacio Zoido, y el que fuera su número dos en Interior, José Antonio Nieto.
El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy ha negado en la Audiencia Nacional que metiera en una trituradora la última hoja de la contabilidad b del PP en presencia del extesorero Luis Bárcenas, como éste mismo ha asegurado que dejó registrado en un audio que le fue sustraído en la operación Kitchen. Rajoy ha sostenido también que su tranquilidad era "total y absoluta" acerca de posibles grabaciones comprometedoras del extesorero del PP Luis Bárcenas: "Si las tuviera, las habría dado a conocer", ha dicho. El lunes, Bárcenas aseguró, en su declaración en este mismo juicio, que varias grabaciones que incriminaban a "M.R." le fueron sustraídas de un 'pendrive' en el marco de Kitchen, concretamente del taller de su mujer Rosalía Iglesias.
El expresidente del Gobierno ha vuelto a la Audiencia Nacional para declarar como testigo en el juicio del caso Kitchen y a enfrentarse al fantasma de las siglas 'M.R' de los papeles de Bárcenas, quien asegura que le grabó destruyendo la última hoja de la contabilidad B del partido. Rajoy, al que la trama Kitchen apodaba 'El barbas' o 'El asturiano', ya testificó en 2017 siendo aún jefe del Ejecutivo en el juicio del caso Gürtel que sentó a su extesorero Luis Bárcenas por primera vez en el banquillo y cuya sentencia hizo prosperar la moción de censura promovida por el líder del PSOE, Pedro Sánchez, casi un año después.
Esta vez comparece sin tener ninguna responsabilidad en el PP y lo hace la misma semana en la que Bárcenas ha declarado como perjudicado en la operación Kitchen, presuntamente orquestada en 2013 desde el Ministerio del Interior para sustraerle documentación comprometedora para el partido. El extesorero ha asegurado que guardó en la nube audios a nombre de 'M.R.', siglas que, según aclaró, correspondían a Mariano Rajoy. En uno de ellos se escucharía al exlíder del PP meter en una trituradora la hoja con el último saldo de la contabilidad B que llevaba el partido, escena en la que también habría estado presente el exdirigente popular Javier Arenas, también llamado a declarar como testigo el próximo lunes.
Después, según relató, estando en prisión preventiva en 2013 en la cárcel de Soto del Real (Madrid) le dio instrucciones a un preso "por escrito" en una nota, que consta en la causa, en la que le decía: "Álex hay que destruir todos los audios de M.R. cuando yo te dé la orden, no debe quedar nada, es mi compromiso, haz el favor de ir recuperándolos. Un abrazo". Pese a ello, Bárcenas aseguró que esas grabaciones las conservaba también en un 'pendrive' que le robaron en la operación Kitchen concretamente del taller de su mujer Rosalía Iglesias.
Para Bárcenas no hay duda de que esta operación "se inicia por los responsables del partido ese momento y luego tiene un traslado a la parte digamos relacionada, si eso se acredita, en el Ministerio del Interior, pero empieza en el partido".
Ese el fue el motivo de que en un principio la exsecretaria general del partido María Dolores de Cospedal fuese imputada en esta causa, pero finalmente el juez instructor le levantó la imputación, en contra del criterio del fiscal, por falta de pruebas. Este jueves también está citada como testigo y deberá explicar el motivo de sus acreditadas reuniones en esas fechas en la sede del PP con el excomisiario José Villarejo, de las que ya negó en instrucción que tuvieran relación alguna con Kitchen.
No obstante, al igual que ha ocurrido en la jornada de este miércoles con su exmarido Ignacio López del Hierro -que también estuvo imputado-, la presidenta del tribunal le comunicará que si bien está obligada a decir verdad en su condición de testigo so pena de incurrir en falso testimonio, al haber sido archivada su imputación de forma provisional, puede negarse a responder a las preguntas que puedan incriminarla y con ello provocar la reapertura del proceso para ella.
La acusación popular que ejerce el PSOE hizo un último intento al inicio del juicio para volver a meterla en el procedimiento, propuso parar la vista oral para reabrir la causa e instar su procesamiento y el del PP como partícipe a título lucrativo. En esta ocasión ya no contó con el apoyo del fiscal, que, al igual que resolvió el tribunal, le aconsejó pedirlo de nuevo al juzgado de instrucción sin necesidad de atrasar más la vista oral, dado que si se encontrasen indicios que llevaran a reabrir el caso para ella, bien podría ser juzgada aparte si se diera el caso.
También prestarán su testimonio este jueves el exministro del Interior que sucedió a Fernández Díaz, Juan Ignacio Zoido, y el que fuera su número dos, José Antonio Nieto.
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