Octava jornada del juicio del 'caso mascarillas' centrada en las declaraciones como testigo de Mariano Moreno, gerente en Ferraz durante la etapa de Ábalos al frente de la Secretaría de Organización.
También ha comparecido Carlos Moreno, ex exjefe de gabinete de María Jesús Montero, quien reitera que el comisionista Víctor de Aldama "jamás" le entregó dinero y que derivó una petición suya de aplazar una deuda tributaria.
El juicio del 'caso mascarillas' en el Tribunal Supremo afronta este miércoles su octava jornada, centrada en los testimonios del exgerente del PSOE Mariano Moreno y de Celia Rodríguez, una de las secretarias del partido. Ambos han prestado declaración sobre el sistema de pagos en efectivo de la organización.
El exgerente del PSOE Mariano Moreno ha negado que las 'chistorras', 'soles' y 'lechugas' de las que hablaba el exasesor ministerial Koldo García con su exmujer, en alusión presuntamente a billetes de 500, 200 y 100 euros, fuesen dinero en efectivo que saliera de la caja del partido.
Moreno ha comparecido como testigo en el juicio que se sigue en el Tribunal Supremo contra Koldo García, el exministro de Transportes y exsecretario de Organización del PSOE José Luis Ábalos y el reconocido comisionista Víctor De Aldama por presuntos amaños en contratos de mascarillas durante la pandemia.
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sospecha que tras las 'chistorras', 'soles' y 'lechugas' se encuentra un lenguaje en clave entre Koldo García y su exmujer y "un indicio más del interés en ocultar la existencia de ese dinero en efectivo" que manejaban.
El que fuera gerente del PSOE en la época en que Ábalos fue número tres de la formación ha dejado claro que cuando se pedía dinero en efectivo al banco con el que trabajaba la formación, la entidad lo enviaba con una empresa de seguridad y nunca pidieron billetes de 500 euros, ni de 200 ni de 100, ha enfatizado.
Ha insistido en que la caja del partido -"la única que tiene", ha recalcado-, estaba dotada de los ingresos procedentes de su cuenta de funcionamiento, que siempre era la misma y de la que salía el dinero en metálico que él mismo pedía al banco para nutrir la caja y reintegrar los gastos que se habían adelantado por viajes, comidas, transportes u otros conceptos.
Moreno también ha asegurado que el 99,4 por ciento de los gastos anticipados se reintegraban por transferencia y el resto en metálico, y ha recordado que ya en pandemia desde la dirección de administración y finanzas se propuso una instrucción para limitar los gastos en efectivo.
El confinamiento paralizó esta instrucción, que finalmente fue aprobada a finales de 2020 adelantándose a la modificación de la ley contra el fraude fiscal y se limitaron los pagos en metálico a un límite de 1.000 euros.
Moreno ha reconocido que por su cargo en el partido, Ábalos era el que tenía más actividad dentro de la Ejecutiva y, por tanto, más gastos de representación o actividad, y que al igual que otros secretarios, como el de Política Municipal o cualquier otro, se autorizaba a sí mismo esos gastos y los que se imputaran a su Secretaría.
Aunque Ábalos lo autorizase, el testigo ha comentado a preguntas de la abogada del exasesor que Koldo García pudo recoger el dinero asignado al equipo de la Secretaría de Organización -algo que se acreditaba con un "recibí"- y después gestionarlo entre sus integrantes.
Eso sí, todos los gastos que se reclamaban al partido tenían que estar justificados con resguardos o tickets y, por tanto, se comprobaba la naturaleza de los mismos y si también si el importe era el adecuado.
El equipo de administración revisaba las liquidaciones que le llegaban, especialmente las de a partir de un cierto importe, y él las ojeaba visualmente. Cuando tenía alguna duda preguntaba, como ocurrió con una comida en Vigo en campaña electoral por 700 euros, a la que finalmente dio su visto bueno porque correspondían a 14 personas.
El exjefe de gabinete de María Jesús Montero reitera que Aldama "jamás" le entregó dinero
También ha declarado en esta jornada del juicio Carlos Moreno, exjefe de gabinete de la exvicepresidenta del gobierno, María Jesús Montero, quien ha reiterado que el comisionista Víctor de Aldama "jamás" le entregó dinero, como él afirma, y ha insistido en que no influyó a su favor, sino que derivó una petición suya de aplazar una deuda tributaria.
De "rotundamente falsas" ha tildado Moreno las "acusaciones" que ha vertido en su contra Aldama, que afirmó que le entregó -a través del exasesor ministerial Koldo García- 25.000 euros en efectivo en un sobre.
Moreno, ya fuera del Ministerio de Hacienda, ha comparecido como testigo. En un tenso interrogatorio del abogado de Aldama, José Antonio Choclán, que ha cuestionado que desde el Gobierno se haya puesto en duda la versión de su cliente, el exjefe de gabinete ha repetido en varias ocasiones que no realizó gestiones tributarias ni tramitó nada en favor del comisionista.
Según su versión, Aldama, a quien conoció a través de Koldo, le hizo varias peticiones: una sobre un asunto tributario relacionado con el aeropuerto de Ciudad Real y otra, por WhatsApp, para aplazar la deuda de 550.000 euros de una de sus empresas, que figuraba en la lista de morosos.
Con las dos peticiones ha dicho que hizo lo mismo: derivarlo al "centro" competente, que sería la Agencia Tributaria, y solo recuerda que, en el caso de la deuda de su empresa, pidió a un asesor que lo remitiese. Este asesor corroboró esta versión hace unas semanas en el juicio.
Moreno, que ha señalado que supo por la prensa que la empresa de Aldama no tuvo ese aplazamiento de deuda, ha subrayado que es "radicalmente falso" que Koldo García le ofreciese ningún premio por mediar en la petición de Aldama, ni recuerda que le pidiera recibir a nadie más.
También ha dicho que Aldama contactó otra vez con él porque tenía interés en comprar un edificio del Ministerio de Hacienda en la calle María de Molina de Madrid que estaba en subasta, si bien él se limitó a derivarlo al órgano competente, la Dirección General de Patrimonio, como hacía con las cientos de peticiones que les llegaban de ciudadanos.
Tras Moreno, ha comparecido el empresario José Ruz, quien se ha acogido a su derecho a no declarar al estar investigado en la parte de la causa que lleva la Audiencia Nacional.