'Mamá está dormida' es lo último de quien fuera fugazmente ministro de Cultura, una obra que considera "una fotografía real del país".
El periodista y escritor Máximo Huerta acaba de lanzar su última novela, 'Mamá está dormida', una obra que aborda con ternura y realismo el deterioro cognitivo y el papel fundamental de los cuidadores. Según ha contado el autor en "La mañana de Andalucía", este libro es una "fotografía real del país" y de una generación de padres que se han entregado por completo a sus familias.
La trama arranca con una frase inquietante de la madre preguntando por un hermano inexistente, lo que desencadena un viaje lleno de misterio en autocaravana. Huerta asegura rotundo sobre este trabajo: "Es mi mejor novela".
La obra tiene una fuerte componente "biográfica", ya que el autor reside actualmente en su pueblo cuidando de su propia madre. Máximo relata que el día a día es complejo, comparando la lucidez de su progenitora con un clima de "niebla intensa" interrumpido por ocasionales "rayitos de sol". A pesar de los momentos de "desesperación", él defiende su decisión de cuidarla personalmente en casa y afirma con firmeza: "No me gustan las residencias". Para el escritor, este compromiso es esencial porque, aunque ella a veces no lo reconozca, él recalca: "Yo sí que sé quién es ella".
Uno de los temas centrales del libro es la soledad del cuidador, quien a menudo ve cómo su vida personal y sentimental se ve afectada por la exigencia del cuidado. Huerta destaca que la enfermedad de Alzheimer afecta a todas las personas que conviven en la casa y puede incluso provocar rupturas de pareja, tal como le sucede al protagonista de su ficción. "No me da la vida para más", confiesa el autor sobre la intensidad de su situación actual, aunque matiza que su intención es retratar esta realidad desde el humor y la ternura, no solo desde la tristeza.
Finalmente, el autor hace una profunda reflexión sobre la importancia de preservar los recuerdos antes de que se desvanezcan. Máximo sostiene que la memoria es lo que nos conforma como personas y la define como nuestro "patrimonio verdadero".
El libro invita a los lectores a hacer el ejercicio de encontrar la belleza en la juventud que sus padres y abuelos tuvieron una vez, viendo más allá de la enfermedad.
Con esta obra, Huerta rinde homenaje a esas "mujeres fuertes y generosas" que, a pesar de haber vivido guerras y dictaduras, aún guardan secretos que sus hijos anhelan descubrir.