Por desórdenes públicos y, uno de ellos, también por lesiones. No podrán entrar en un campo de fútbol ni acercarse, ya sea de Primera o Segunda División. También pagarán 5 euros al día (600 euros en total) durante cuatro meses.
Tras la celebración de un juicio rápido, tres de los cinco detenidos por los incidentes del domingo entre la UD Almería y el Málaga CF han sido condenados por delito de desordenes públicos. Todos son aficionados del Málaga. Un cuarto seguidor también detenido ha sido condenado de forma adicional por un delito de lesiones. Tendrán que pagar una multa de cuatro meses a razón de 5 euros al día (600 euros en total) y no podrán entrar en un campo de fútbol ni acercarse ya sea de primera o segunda división en un plazo de 2 años.
El aficionado del Almería detenido en el altercado será investigado a su vez por los delitos de desobediencia y resistencia a la autoridad y desórdenes públicos si bien ha anunciado que denunciará a la Policía por lo ocurrido.
El encuentro, catalogado de alto riesgo, ya comenzó con incidentes en los alrededores, con críticas por la actuación policial y dejó un balance de cinco arrestados: cuatro vinculados a la afición radical del Málaga y uno a la hinchada local. Dentro del estadio, la sorpresa entre los aficionados malaguistas fue evidente por la dureza del ambiente, con cánticos ofensivos contra el conjunto blanquiazul, algo poco habitual entre ambos clubes. La tensión también se trasladó a la redes sociales
La cuenta oficial del Almería publicó un mensaje burlón tras el gol y celebración de Haitam, aunque más tarde fue retirado. El clima terminó de deteriorarse al final del choque, con una tangana entre jugadores, y donde el acta arbrital recoge que entraron al terreno de juego en torno a 5 personas que no constaban en acta y que no pudieron ser identificadas. Por todo ello, el Málaga está estudiando tomar medidas, según ha adelantado su director general, Kike Pérez, en el programa de esta casa 'La Jugada de Málaga'.
Fuentes sanitarias han confirmado este martes que el aficionado almeriense, un hombre de 31 años que resultó herido durante su arresto, ha abandonado el Hospital Universitario Torrecárdenas de Almería, donde permanecía ingresado y custodiado policialmente por su condición de detenido, imputado por resistencia, desobediencia y desórdenes públicos.
El delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, defendió ayer la "proporcionalidad" del dispositivo de la Policía Nacional desplegado este domingo y explicó que los incidentes derivaron en una "pelea multitudinaria" que obligó a los agentes a intervenir "sin más remedio" para disipar el conflicto.