Abierto de Australia
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Alcaraz-Djokovic, una final para la historia

Novak Djokovic puede convertirse en el primer tenista, hombre o mujer, que conquiste 25 Grand Slam. El serbio tiene 38 años, 16 más que Alcaraz que, con 22, puede convertirse en el más joven en lograr los 4 Grand Slam, superando a Rafa Nadal.

Djokovic ha sido el primero en felicitar a Alcaraz tras vencer a Zverev. Ha habido alguna broma entre ambos. Alcaraz incluso le ha llamado ahí "señor mayor". Buen rollo antes de la gran final.

En su liga particular, Alcaraz le ganó a Djokovic dos finales de Wimbledom y el serbio, Cincinnati 2023 y la final de los Juegos de Tokio.

CANAL SUR MEDIA 31 enero 2026

Pase lo que pase el domingo, y sea quien sea el ganador, la final del Abierto de Australia que van a disputar el número uno del mundo Carlos Alcaraz y el diez veces campeón en Melbourne Novak Djokovic formará parte de la historia del tenis. La final de los récords tras dos enfrentamientos épicos en semifinales entre Alcaraz-Zverez y Djokovic-Sinner. Novak Djokovic puede convertirse en el primer tenista, hombre o mujer, que conquiste 25 Grand Slam si gana la final del Abierto de Australia. El serbio tiene 38 años, 16 más que Alcaraz que, con 22, puede convertirse en el más joven en lograr los 4 Grand Slam, superando a Rafa Nadal que lo consiguió con 24. Curiosamente, el primero en felicitar a Carlos tras vencer en semis a Zverev ha sido Djokovic, que justo antes de saltar a la pista ante Sinner ha dado su enhorabuena a Alcaraz. Ha habido alguna broma entre ambos, Alcaraz incluso le ha llamado ahí "señor mayor". Buen rollo antes de la gran final.

Y ese hombre mayor de casi 39 años ha logrado una de las mayores hazañas de la historia del tenis. Ha batido al actual bicampéon del Open de Australia, el italiano Jannik Sinner en 5 sets con más de 4 horas de batalla deportiva. En total han sido 9 horas y 36 minutos de tenis en el Rod Laver Arena. Porque lo de Alcaraz y Zverev ha sido casi eterno y un ejemplo de resiliencia del murciano que ya es parte de la historia de este deporte.

Alcaraz nunca había llegado a la final de Australia, las dos últimas ediciones cayó en cuartos ante Zverev y Djokovic. Carlos ganó los dos primeros sets y cuando acariciaba el triunfo llegaron los calambres. El número 3 del mundo se quejó de los parones para atender al murciano. Pero Carlos se recuperó y, a pesar de ponerse 3-1 abajo, remató el tercer partido más largo de la historia del torneo, cerca de 5 horas y media.

A tres meses de cumplir 39 años, Djokovic fue capaz de equilibrar cada set ganado por Sinner para al quinto. El diez veces ganador en Melbourne rompió el servicio del italiano en el octavo juego para poners 5-3 y después aprovechó su segunda bola de partido para pasar a la final quince años después ganar la primera. Ahora le espera un rival 16 años más joven.

Djokovic podría elevar a 25 su lista de Grand Slams, y a 11 sus trofeos australianos. Alcaraz se convertiría con 22 años y nueve meses en el jugador más joven en ganar los 4 grandes, ademas de sumar su séptimo torneo. En su liga particular, Alcaraz le ganó a Djokovic dos finales de Wimbledom y el serbio, Cincinnati 2023 y la final de los Juegos de Tokio.

El serbio se ha interpuesto en el nuevo clásico del tenis, los duelos entre Sinner y Alcaraz en la lucha por los grandes títulos. De hecho, además, puede interponerse en el dominio histórico de ambos si consigue vencer el domingo. El murciano y el italiano, que acapararon las últimas tres finales grandes del 2025 -Roland Garros, Wimbledon y Abierto de Estados Unidos- se han repartido los ocho últimos trofeos de los Grand Slam. Cuatro para el italiano y otros tantos para el español entre el 2024 y el 2025. El 2026 ha empezado de forma diferente, con Djokovic como intruso. Pretende el balcánico, que se resiste a fijar su adiós profesional, volver a levantar un título. No lo hace desde la final del Abierto de Estados Unidos del 2023. Después, los éxitos han sido cosa de dos.

Carlos Alcaraz ha iniciado una nueva era en su carrera. Además de apuntalar aspectos de su juego, especialmente el saque, está sin Juan Carlos Ferrero, el que ha sido su entrenador durante siete años. Está bajo el control de Samuel López, el que ejercía de segundo aunque ya le acompañaba a los torneos con cierta frecuencia en el pasado.

El murciano, que saldrá de Melbourne, pase lo que pase, consolidado en el número uno y con una ventaja mayor sobre Sinner, que se dejó puntos tras perder en semifinales, tiene ante sí al jugador más laureado de la historia y con el que ha jugado ya nueve veces, algunas, las más especiales, con resultados dolorosos.

Especialmente en la memoria del murciano está la final olímpica, en París 2024, cuando apuntaba hacia la medalla de oro que se llevó el serbio, y el duelo de cuartos de final en este mismo torneo, en el Abierto de Australia del año pasado, cuando se le escapó un partido que tenía más que encarrilado.

Además, el cara a cara con el balcánico es adverso. Han jugado nueve veces y cinco las ganó Djokovic, entre ellas la de Melbourne del 2025 y la semifinal de Roland Garros 2023. Pero Alcaraz también ha disfrutado de sus grandes momentos ante el ganador de veinticuatro grandes, como las finales de Wimbledon del 2023 y 2024 y la semifinal del Abierto de Estados Unidos del pasado curso, la última vez que ambos se encontraron. Entonces, el murciano ganó en tres sets (6-4, 7-6(4) y 6-2).

"Esta situación me recuerda bastante a lo que hizo Rafa en 2009, cuando tuvo ese increíble partido con Verdasco y todo el mundo dudaba de si podría jugar la final, y terminó ganando en cinco sets a Federer. No digo que vaya a hacer lo mismo, pero creo que en una final de Grand Slam no se puede decir que estás cansado. La adrenalina que se genera me va a llevar en volandas si logro hacer las cosas bien en estas próximas horas", argumentó Carlos tras superar a Zverev y situarse en la final del Abierto de Australia por primera vez que, entre otras cosas, tiene un premio en juego de 4.150.000 dólares.

Alcaraz ha tenido que superar al australiano Adam Walton en primera ronda y después al alemán Yannick Hanfmann; a continuación, el francés Corentin Moutet y al estadounidense Tommy Paul en octavos. Al local Alex de Miñaur en cuartos de final y a Zverev en semifinales. "Estoy muy feliz de jugar mi primera final en Melbourne. Era algo que ansiaba muchísimo", señaló.

Solo ante el alemán se dejó dos sets en su recorrido por el cuadro, en el que ha necesitado más de 16 horas y media en pista; más de tres hora que su rival del domingo.

El serbio Novak Djokovic salió al paso de todos "los expertos" que le dieron por acabado y, con un gran triunfo sobre Jannik Sinner, en cinco sets y después de cuatro horas y diez minutos, volvió un año después, desde la final de Wimbledon del 2024 que perdió con Alcaraz, a la final de un major. Novak Djokovic está ahora a un paso de convertirse en el ganador más veterano en la historia del torneo. Ya ha ganado diez en Melbourne y tiene entre ceja y ceja erigirse en el jugador de tenis, hombre o mujer, más laureado de este deporte.

El serbio ha tenido una exigencia menor a lo largo de la presente edición del primer Grand Slam de la temporada porque contó con la incomparecencia del checo Jakub Mensik en octavos, por una lesión abdominal, y con esa necesaria fortuna que le acompañó en cuartos cuando tenía dos sets en contra ante el italiano Lorenzo Musetti, que dejó el partido y entregó el triunfo por lesión.

Djokovic superó en primera ronda al español Pedro Martínez y luego al italiano Francesco Mestrelli. A ambos les ganó en tres mangas igual que al neerlandés Botic Van de Zandschulp en tercera ronda. Después llegó lo de Mensik y Musetti hasta la igualada semifinal contra Sinner, que necesitó de cinco sets y más de cuatro horas.

El serbio rehabilitó sus expectativas al ganar al jugador de San Cándido, con el que había perdido en los cinco últimos cara a cara. "Biológicamente le será más fácil recuperarse", dijo Djokovic del esfuerzo suyo en relación al que sufrió Alcaraz en su partido con Alexander Zverev. "Mi preparación es la adecuada y le gané el año pasado también aquí. En otro partido largo. A ver como llegamos ambos". "Tengo muchas ganas. Juego al tenis para poder llegar a finales de Grand Slam", dijo el serbio que confía en redondear su actuación en Melbourne.

"Sé desenvolverme en partidos importantes de Grand Slam en los que quizá no esté al nivel perfecto, pero encuentro la manera de prevalecer sobre mi rival, aunque mi calidad tenística no esté cerca de donde me gustaría", destacó el serbio antes de la final. "No estoy sorprendido de lo que estoy haciendo en Melbourne, sé de lo que soy capaz porque lo he hecho muchas veces en mi carrera", advierte el serbio. 

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