El reportero, que ha pasado por "El Mirador de Andalucía" ha logrado este galardón de la Asociación de la Prensa de Jerez al que le da nombre el recordado locutor de Canal Sur Radio.
El periodista Antonio Pampliega ha sido galardonado con el Premio Nacional de Periodismo Juan Andrés García por su reportaje 'Honduras a la sombra de Bukele', un trabajo que el jurado ha calificado de "alto riesgo".
La investigación se centra en cómo Honduras, un país con índices de muertes violentas incluso superiores a los de El Salvador, está replicando las políticas de seguridad del presidente salvadoreño. Según ha explicado Pampliega en "El Mirador de Andalucía", la motivación del proyecto surgió al preguntarse "si en El Salvador están metiendo mano a todas las maras. ¿Qué está ocurriendo en Honduras?".
El documental ofrece un retrato crudo de la violencia cotidiana y el funcionamiento interno de las pandillas, cuyas filas están compuestas en un 80% por jóvenes menores de 25 años. Para profundizar en esta realidad, el equipo de investigación tuvo que acceder a los testimonios de los perpetradores de la violencia en sus propios entornos.
El periodista relató la dureza de estos encuentros al afirmar que "nos tuvimos que sentar con sicarios que descuartizaban a personas vivas para que nos cuenten qué hacen, cómo lo hacen, por qué lo hacen".
La implementación del modelo de "mano dura" en Honduras ha supuesto la salida del ejército a las calles y el uso de leyes marciales que permiten registros domiciliarios sin previo aviso. A pesar de los posibles errores y detenciones de inocentes, Pampliega señala que la percepción de seguridad ha mejorado para muchos ciudadanos que antes vivían escondidos. Sobre esta adopción de políticas extremas, el periodista asegura que "después de casi 40-50 años de violencia endémica en estos países lo que se han dado cuenta es que la mano dura es lo único que funciona contra las pandillas".
La elaboración del reportaje no estuvo exenta de peligros constantes, especialmente al grabar en barrios controlados totalmente por la Mara Salvatrucha. El equipo decidió trabajar de forma abierta, con cámaras visibles, para evitar las consecuencias letales que podría tener el uso de dispositivos ocultos si eran detectados. Pampliega recordó la tensión de estas coberturas advirtiendo que "no podíamos ir con cámara oculta porque si en algún momento uno de ellos descubría la cámara tendríamos problemas".