Al igual que Caparrós, Quique Sánchez Flores o Mendilíbar, Luis García Plaza llega al Sevilla como salvador para evitar el desastre que supondría el descenso a Segunda. Es el noveno entrenador del Sevilla en las últimas 4 temporadas.
El nuevo entrenador del Sevilla, Luis García Plaza, afirmó este miércoles en su presentación que es consciente de "la situación difícil" que vive su nuevo club hasta junio de 2027, al estar a tres puntos del descenso, "pero eso no quita que tenga una ilusión y una motivación grandísimas para llevar al equipo a buen puerto". En la sala de prensa del Ramón Sánchez-Pizjuán, García Plaza, sustituto del argentino Matías Almeyda, destituido el lunes, indicó que desea construir "un equipo que transmita y que arrastre a la gente porque, cuando he venido aquí como entrenador visitante, la afición se volcaba" con el Sevilla si respondía sobre el campo, por lo que espera "ganar en casa muchos" de los puntos "necesarios" para asegurar la permanencia.
Al igual que Caparrós, Quique Sánchez Flores o Mendilíbar, Luis García Plaza llega al Sevilla como salvador de una nefasta gestión y para evitar el desastre que supondría, a nivel deportivo y económico, el descenso a Segunda. El madrileño ha firmado hasta 2027, lo mismo que hizo en su día, Almeyda, pero parece haber llegado con los deberes adelantados. Tanto, que lo primero que ha hecho es incorporar un psicólogo a su equipo de trabajo. Seguro que no les va a faltar tarea a ninguno de los dos.
García Plaza es el noveno entrenador del Sevilla en las últimas 4 temporadas. Lo que viene a demostrar lo complicado que se ha puesto triunfar en el banquillo del conjunto hispalense. El técnico madrileño sabe lo que se juega el conjunto andaluz, pero está convencido de que logrará el único objetivo que se le ha marcado, la permanencia.
Tras entrenar por primera vez a su nuevo equipo en la mañana de este miércoles, el madrileño diagnosticó que "los jugadores necesitan mucha exigencia, pero también mucho cariño", ya que "necesitan confianza para arriesgar" y también "ver a un entrenador que les marque" unas ideas claras, lo que cree que conseguirán porque es "una delicia ver la predisposición al trabajo de la plantilla". "Así lo quiero ver ya el día del Oviedo", dijo en referencia al partido del Domingo de Resurrección en el Carlos Tartiere después del parón liguero, y añadió que les "quedan nueve jornadas" en las que "todos" deben de "dar la mejor versión, empezando" por él y su cuerpo técnico junto con toda la plantilla de jugadores, y "poner los intereses del Sevilla por encima de todo".
García Plaza resaltó que uno de sus primeros objetivos es que "el equipo sea competitivo, que sepa que puede ganar cualquier partido" y crea en sí mismo, además de que cada compromiso debe ser "una final", puesto que "si los jugadores creen en ellos, tienen la mentalidad positiva" y le dejan claro "al rival que tiene que hacer las cosas muy bien", seguro que "llegarán los buenos resultados".
El nuevo preparador sevillista recordó que se pone al frente del "equipo más goleado de la categoría, eso es lo primero que hay que corregir, sin que signifique ser más defensivo", y aseveró que no siente presión porque "los momentos complicados, a veces, son el germen para hacer algo bonito". "Es un orgullo estar aquí, dentro de la situación actual, pero es un orgullo y ya llevo puesta la camiseta del Sevilla. Espero devolver esta confianza con trabajo, resultados y acierto. Ojalá sea una relación larga y bonita", manifestó, además de precisar que firma hasta junio de 2027, sin ninguna cláusula de salida si no se logra la permanencia, si bien "el fútbol es presente" y nunca se sabe lo que depara el futuro.
Según García Plaza, "el objetivo de este año todo el mundo sabe cuál es", en referencia a la permanencia en Primera, y recalcó que deben "cumplirlo y crecer la temporada próxima", aseguró en referencia a la permanencia en Primera. "Los jugadores tienen que recuperar su nivel y sentirse con esa confianza para arriesgar, pero lo más importante es el Sevilla. Son nueve partidos en los que tenemos que dar la mejor versión de nuestra vida. No soy sevillista, soy un profesional, pero quiero empaparme de la historia y del club, y ojalá, en un tiempo, pueda sentirme un sevillista más", dijo.
El técnico madrileño señaló que ha visto prácticamente todos los partidos jugados por su nuevo equipo esta temporada y recalcó que toda su plantilla "empieza de cero" y que, de partida, cuenta con todos y serán ellos los que tengan que "demostrar que quieren el puesto", ya que "la competitividad" es lo que les "llevará a ser mejores".