Ocho técnicos se han sentado en el caliente banquillo sevillista en los últimos tres años y medio lo que da la medida de los problemas del club tras los años de gloria europea.
El nombre de Almeyda se ha unido a una llamativa nómina de entrenadores destituidos en el Sevilla Fútbol Club. En tres años y medio son ocho los que han pasado por un banquillo convertido en una trituradora.
Desde que Pepe Castro decidiera prescindir de Julen Lopetegui en octubre del 2022, después de tres temporadas en el cargo, en las que logró tres clasificaciones para la Champions y un título de la Europa League, ningún entrenador ha durado más de nueve meses.
Sampaoli, sustituto del técnico vasco, apenas estuvo cinco meses, dejando al equipo hundido en la clasificación. Su relevo, Mendilibar, lo salvó del peligro y consiguió el séptimo título del club en la segunda competición continental. Y aunque renovó al finalizar esa temporada, sólo aguantaría hasta principios de octubre.
Desde entonces, la lista de entrenadores caídos es tan larga como, en algunos casos, incomprensible. El uruguayo Diego Alonso, que sólo estuvo dos meses, se marchó con el marcador de victorias a cero. Quique Sánchez Flores solucionó el desaguisado, pero viendo la situación del club decidió no continuar. La arriesgada apuesta por García Pimienta también salió mal, teniendo que recurrir a Caparrós como solución de emergencia, para dar paso, en la presente temporada, a otro técnico sobre el que existían muchas dudas: Matías Almeyda. Dudas convertidas en certezas. El técnico argentino, tras ocho meses en el cargo, deja al equipo a tres puntos del descenso.