La Consejería de Cultura y el museo de Colonia propietario del lienzo han acordado la ampliación del depósito de una de las obras maestras que el artista sevillano pintó para el Convento de los Capuchinos de la ciudad.
El lienzo 'El jubileo de la Porciúncula', la obra de Bartolomé Esteban Murillo que presidía el retablo mayor de la iglesia del convento de Capuchinos, seguirá en el Museo de Bellas Artes de Sevilla hasta 2031 tras la ampliación por cinco años más del depósito acordado hace ahora una década con el Museo Wallraf-Richartz de Colonia, propietario de la obra desde su adquisición en 1898 gracias a los Amigos del Arte de la ciudad alemana.
La tela, considerada una de las cumbres de la pintura del artista sevillano, retornó a la capital andaluza dentro de los preparativos de la exposición 'Murillo y los capuchinos de Sevilla', que abrió las actividades del cuarto centenario del nacimiento del pintor.
El museo germano aceptó la cesión del lienzo por un periodo de diez años (2016-2026) a cambio de su restauración integral, realizada y financiada por el Bellas Artes sevillano.
Con la ampliación del acuerdo gestionado por la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, 'El jubileo de la Porciúncula' continuará cinco años más en la ciudad para la que se pintó, extendiendo la finalización del depósito de la obra hasta junio de 2031.
Desde su retorno, y tras su restauración, el lienzo de Murillo se exhibe en la cabecera de la sala V del Museo, junto a la serie de pinturas que el artista realizó entre 1665 y 1670 para la decoración de la iglesia del convento de Capuchinos.
El cuadro, de grandes dimensiones (más de cuatro metros de alto por casi tres de ancho), narra la aparición de Cristo y la Virgen a san Francisco en la iglesia de la Porciúncula para prometerle indulgencias a los que allí orasen. Con esta pintura, los monjes sevillanos quisieron ensalzar el mayor milagro protagonizado por san Francisco, que simbolizaba el apoyo que el cielo había prestado siempre a la orden franciscana.