La droga se guardaba en Arcos desde donde se trasladaba a Girona.
Durante una vigilancia, dos todoterrenos embistieron a los vehículos policiales causando heridas a los agentes. Hay siete detenidos y se han incautado armas de guerra.
Seis policías han resultado heridos de diversa consideración en Arcos durante una operación contra una red internacional de narcotraficantes. Hay siete detenidos en España y Francia y se han incautado, de nuevo, armas de guerra. Se trata de una intervención conjunta entre Policía Nacional y la división anti estupefacientes de la Gendarmería gala, originada tras detectarse en Lyon la llegada de hachís procedente de las provincias de Cádiz y Girona.
Tras las primeras pesquisas, la Policía Nacional detectó que una organización criminal de origen francés utilizaba como base logística dos guarderías en esas provincias. El grupo ocultaba en Arcos de la Frontera, la mercancía y desde allí la trasladaba hasta Fornells de la Selva, en Girona.
Durante una de las vigilancias, el pasado diez de abril, dos potentes vehículos que salían de una finca detectaron la presencia policial e intentaron huir. Uno de los todoterreno embistió a los coches oficiales, causando lesiones a seis agentes.
Los agentes detectaron que un coche de alta gama salió a gran velocidad de una finca para realizar labores de contravigilancia en la zona y funciones de vehículo lanzadera para detectar cualquier presencia policial durante el trayecto.
Minutos después, la Policía observó un segundo vehículo, con dos ocupantes, que tras darle el alto embistió a uno de los coches policiales quedando ambos inutilizados e iniciando una huida a pie hasta lograr su detención. Seis agentes resultaron heridos.
En el interior del vehículo, que estaba sustraído y tenía matrículas falsas, descubrieron 15 fardos de arpillera con aproximadamente 400 kilos de hachís.