Desde que se hundió en septiembre en el puerto de Tarifa, implicaba un riesgo para los ferries que viajan a Tánger
La autoridad portuaria de la bahía de Algeciras se ha hecho cargo del reflotamiento de un yate ante la inacción de su armador. El hundimiento se produjo tras desviarse de su ruta a Marruecos por una avería. El lugar del siniestro no es el mejor, el punto de entrada y salida de la conexión marítima entre Tarifa y Tánger.
Sólo el reflotamiento le ha costado a la autoridad portuaria 67 mil euros. Hay que sumar otros 63 mil por la extracción del combustible y aceite de los tanques, el refuerzo de amarres, la señalización en el agua y recogida de residuos y vertidos.
Un mes después del hundimiento colectivos ecologistas denunciaron vertidos ante la fiscalía de medioambiente y de hecho se sigue vigilando la zona para evitar que se convierta en un enclave natural de gran valor, mientras el armador sigue sin hacerse cargo de su responsabilidad.
La historia sigue porque hay que inspeccionar el interior para detectar las entradas de agua. Si su estado lo permite, será remolcado al puerto de Algeciras.