La carretera que une el pueblo con Grazalema, en la Sierra de Cádiz, continúa impracticable por la caída de árboles y piedras.
Los servicios de emergencia siguen trabajando y despejan la vía dos veces al día para permitir la circulación de los vecinos.
El municipio de Benamahoma, en Cádiz, está viviendo una de las situaciones más complicadas que ha dejado el temporal. Las lluvias y el viento siguen tirando tirando árboles, tierra y piedras sobre la carretera que une al pueblo con Grazalema.
Los vecinos sólo pueden salir del pueblo durante dos tramos horarios, a primera hora de la mañana y a media tarde, cuando los servicios de emergencia logran despejar partes del camino.
Desde este lunes se ha habilitado un servicio de microbuses para llevar a los estudiantes al instituto.
La carretera de Benamahoma no es la única afectada en la provincia de Cádiz. Según el balance de este domingo, son numerosas las vías con cortes o restricciones al tráfico como consecuencia de las fuertes lluvias y otros fenómenos meteorológicos adversos.
Según el parte de incidencias difundido por la Subdelegación del Gobierno en Cádiz, los cortes afectan a vías de la red estatal, autonómica y provincial, principalmente por inundaciones, hundimientos de la calzada, desprendimientos y daños estructurales, con especial incidencia en la Sierra de Cádiz y la campiña de Jerez.
La Subdelegación del Gobierno ha señalado que todos los tramos afectados se encuentran debidamente señalizados y, en algunos casos, cuentan con desvíos habilitados, y ha recomendado a los conductores extremar la precaución, evitar los desplazamientos innecesarios y consultar el estado de las carreteras antes de viajar.
Los servicios de mantenimiento y emergencia continúan trabajando para restablecer la circulación en cuanto las condiciones meteorológicas y de seguridad lo permitan.