Los expertos advierten que al deterioro de las playas por el cambio climático se une las grandes presas de los años 50 que retienen los sedimentos que antes llegaban a la costa
Los expertos avisan: el deterioro de nuestras playas es inevitable. Además del cambio climático desde la Universidad de Cádiz se señala otro culpable: las grandes presas de los años 50 que convierten a España en el número uno en Europa.
Sin embargo retienen sedimentos que antes llegaban a la costa. Unido a las urbanizaciones, espigones y el aumento del nivel del mar nos obliga a repensar un modelo que se ha convertido en amenaza.
A la falta de aportes unimos la destrucción de las reservas de arena: las dunas. La solución no es fácil ni barata y además en la mayoría de los casos es hasta imposible.