Nadie quiso expresar en alto nunca que el milagro no sería posible. Que las posibilidades que Julen siguiera vivo y menos después de tantos días eran nulas, porque Julen se ha convertido un poco en el hijo, en el nieto, en el sobrino de todos y hasta Totalán ha llegado toda esa fuerza.
En la montaña,en el Cerro de la Corona, el esfuerzo titánico dio paso a la desolación y a una inmensa tristeza. En la casa de Totalán, donde aguardaban los padres de Julen, José y Victoria, la noticia acabó por enterrar toda esperanza.
Pero, ¿qué ha pasado realmente?.