Hasta en un 8 por ciento, según un estudio de la financiera Plazo, que calcula el gasto medio previsto para estas vacaciones en 330 euros por persona, frente a los 360 euros del año pasado.
Los consumidores viven la Semana Santa con la mirada puesta en el surtidor cada vez que tienen que moverse. La tensión en Oriente Próximo ha disparado el combustible a máximos históricos y los hogares cambian planes sobre la marcha. Han reducido sus gastos previstos para esta fechas en un 8 %, hasta los 330 euros, según un estudio de la financiera Plazo.
El precio de los combustibles está condicionando las decisiones de consumo de los hogares españoles de cara a las vacaciones. El impacto de la subida ha desequilibrado el bolsillo de muchas familias.
El último estudio de hábitos de consumo de la financiera Plazo fija el gasto medio previsto para estas vacaciones en 330 euros por persona, frente a los 360 euros del año pasado: un 8 % menos. Es más, el 41 % de los consumidores ha cambiado sus planes de Semana Santa precisamente por el encarecimiento de los carburantes.
La prudencia se impone: casi la mitad de los encuestados para el informe ha optado por un plan más económico que el año pasado, y casi la mitad ha decidido no viajar.
Quienes sí lo hacen, eligen mayoritariamente destinos dentro de España. Aún así, el 34 % prevé gastar aproximadamente lo mismo que el año pasado. Y solo dos de cada 10 incrementarán su presupuesto para estas vacaciones.