La de Adamuz es la mayor tragedia de la alta velocidad española. Sucedió hacia las ocho menos veinte de la tard de este domingo. Un tren Iryo que había salido de Málaga con destino a Madrid Puerta de Atocha descarriló por causas desconocidas a la altura de Adamuz, en Córdoba, y ocupó la vía contraria.
En ese momento circulaba por esa vía a 200 kilómetros por hora un tren Alvia en sentido contrario dirección Huelva. En la colisión dos vagones del Alvia cayeron por un terraplén de cuatro metros, en ellos viajaba medio centenar de personas.
El maquinista del Alvia se cuenta entre los fallecidos cuya cifra sigue avanzando. Hay un centenar de heridos, de ellos 15 de gravedad y cuatro menores. 16 forenses se encargan de identificar a los cadáveres
El suceso es "tremendamente raro y difícil de explicar", según el ministro de Transportes Óscar Puente, porque el tren Iryo que descarriló iba por una recta, era un tren relativamente nuevo y la vía se había renovado muy recientemente.
Adif ha habilitado espacios en las estaciones para atender a familiares de las víctimas y la circulación de la alta velocidad entre Madrid y Andalucía estará suspendida durante todo el día. Los viajeron han vivido escenas dantescas dentro de los vagones en una tragedia sin precedentes.
El presidente de la Junta dice que el balance mortal puede aumentar porque todavía continúan las labores de rescate de los
dos primeros vagones del Alvia, que se desplazaron 900 metros con 53 personas a bordo de todas las edades.
El accidente mas grave ocurrido en España en los últimos tiempos fue el de Angroi, en Santiago de Compostela. Un tren de pasajeros se salió en una curva por exceso de velocidad y descarrilaron 4 de los 13 vagones. Viajaban 224 personas, 88 fallecieron y 144 resultaron heridas.
Ocurrió en julio de 2013. Es la catástrofe mas grave de la historia reciente sólo superado por un accidente en 1944 en que fallecieron 100 personas en Torre del Bierzo, en Leon.
CONMOCIÓN, DOLOR E INCERTIDUMBRE EN ADAMUZ
La localidad cordobesa de Adamuz se ha sumido este domingo en el dolor, la conmoción y la incertidumbre ante el accidente entre dos trenes de alta velocidad que ha dejado al menos 39 fallecidos y decenas de heridos.
Ante las trágicas imágenes que mostraban los pasajeros en redes sociales, los servicios de emergencias acudieron al lugar del siniestro, una zona escarpada y de difícil acceso ubicado a unos cuatro kilómetros del casco urbano de Adamuz, cuyas vías de entrada se vieron cortadas para facilitar el acceso a los vehículos de emergencias.
Decenas de vecinos de localidades próximas se iban acercando a los puntos de acceso a la localidad para facilitar mantas y agua potable a los agentes de seguridad que hacían de transportistas de la solidaridad generada entre los vecinos de Córdoba que caían en la conmoción por lo sucedido, el dolor cuando se conocía poco a poco el número de fallecidos y la incertidumbre de lo que pueden encontrar los servicios de emergencias con el paso de las horas,
En polideportivo municipal de Adamuz se convirtió en improvisado hospital de campaña donde se han atendido a los heridos más leves y desde allí han salido los diversos autobuses que han trasladado a los pasajeros ilesos hasta Málaga, Sevilla y Córdoba.
Muchos de ellos han relatado a los periodistas que se produjeron "dos frenazos muy grandes" en el tren Iryo y desde entonces "se desató el caos" con "personas cayendo al suelo" y "mucho nerviosismo". También entre los familiares de los pasajeros que se han desplazado hasta Adamuz y que han intentando contactar con sus seres queridos..
Por el momento un juzgado de Montoro se ha hecho cargo de la investigación. Los heridos más graves se ha derivado a los centros sanitarios más cercanos, si bien el grueso se han desplazado hasta el hospital Reina Sofía de Córdoba, donde siguen llegando familiares de los pasajeros conmocionados ante los sucedido y el dolor de la tragedia