En esta tarea están apoyados por la Unidad Militar de Emergencia. Según el operativo, podría llevar parte de la jornada culminarla. En el interior del amasijo de hierros hay localizados tres cadáveres y no se descarta que haya más.
Durante toda la noche se ha preparado el terreno para garantizar la seguridad de los trabajos
Dos enormes grúas de 400 y 300 toneladas tratarán a lo largo de este martes de enderezar los tres vagones descarrilados del tren Iryo siniestrado en el accidente ferroviario de Adamuz (Granada), una tarea en la que están apoyados por la Unidad Militar de Emergencias y que, según el operativo, podría llevar parte de la jornada.
Rafael Marín, jefe del operativo de la empresa Grúas Alhambra, con sede en Granada, desplazado al lugar, ha explicado a EFE que esa será en principio la tarea de esta maquinaria, cuya función se limitará de momento al tren Iryo, dado que en el Alvia, el otro siniestrado, se están llevando a cabo "labores manuales".
Se trata de "poner derechos" los vagones descarrilados, una labor que comenzará de inmediato, en cuanto concluyan las labores de explanada del terreno.
Dos técnicos y dos camiones que actúan como contrapeso conforman, con la ayuda de personal de la UME, este dispositivo de Grúas Alhambra, cuyas máquinas son empleadas normalmente para trabajos industriales, especialmente relacionados con plantas eólicas, aunque también han sido requeridas con anterioridad para labores de rescate.
En concreto, han participado en otras ocasiones en trabajos relacionados también con descarrilamiento de trenes y otros rescates de personas por inundaciones, explica Marín.
La cifra de fallecidos se eleva ya a 41 tras recuperarse anoche el cuerpo sin vida de una persona en los trabajos de remoción del tren Iryo, mientras que de los heridos, 39 siguen ingresados, de ellos 13 en la UCI, todos adultos, ya que el menor ha pasado a planta
Estos trabajos afrontan el último día soleado y con frías temperaturas antes de la llegada de la borrasca Harry, que desde este miércoles supondrá lluvias, según los pronósticos del cien por cien para los próximos días anunciados por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
Durante la noche y la madrugada los trabajos se han centrado en acondicionar las zonas del Alvia y del Iryo y en apuntalar los últimos vagones de este último. La maquinaria pesada han realizado labores de compactaciones del terreno y dos grúas más se han incorporado al trabajo, según ha informado la Junta de Andalucía.
Mientras, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha determinado que será necesario analizar en laboratorio "los carriles en el punto de inicio del descarrilamiento" e inspeccionará en taller la rodadura del tren Iryo, tras el accidente ferroviario.
Así lo ha recogido la comisión en su primer análisis tras el siniestro, donde también ha anunciado que "se van a extraer los datos de los registradores jurídicos embarcados de ambos trenes" y que se ha solicitado a Adif "información sobre los registros de circulaciones por Adamuz en los dos días anteriores al suceso".
Además, se van a realizar inspecciones "en la rodadura de otros trenes que circularon anteriormente por ese punto", tarea para la que se van a movilizar, en las próximas 24 horas, "otros dos investigadores de la CIAF en Madrid", según ha informado el Ministerio de Transportes en un comunicado. La comisión ha subrayado que, "por el momento, al estar en una fase inicial, todas las hipótesis con respecto a las posibles causas del suceso están abiertas".
Entretanto, la Junta ha habilitado un punto de información a familiares de los afectados en el Centro Cívico Poniente Sur, ubicado junto a la Plaza de Toros de Córdoba. Hasta este lugar se ha fletado un autobús para trasladar a familiares de afectados desde el Centro de Mayores de Adamuz, y en él se encuentran efectivos de Cruz Roja, de los servicios sanitarios del 061, de la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) y psicólogos del Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Occidental (Giped).
La Junta mantiene también los Puntos de Atención a Familiares en la Estación de Huelvay se suma otro en la Estación María Zambrano de Málaga, con personal de Protección Civil, Cruz Roja, Psicólogos y trabajadores sociales. También se mantiene punto de información en la Estación de Atocha en Madrid
A las 19,50 horas del domingo se empezaron a recibir las primeras llamadas de alerta en el teléfono 112, en las que se informaba del descarrilamiento y vuelco de un tren y de la posterior colisión con otro convoy con personas heridas y atrapadas.
Desde el 112 se puso en marcha toda la respuesta en emergencias y poco después se activó el Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil de Andalucía que se elevó a fase de emergencia, situación operativa 1, a las 21.50 horas de este domingo, y que aún permanece activa.
Y en la localidad de Adamuz ya está vacía de familiares y heridos la caseta municipal, convertida en un hospital de campaña, aunque tras ello permanecían cientos de mantas y comida y bebida que los vecinos y voluntarios llevaron para reconfortar a los afectados durante las primeras horas tras el trágico suceso, y con un ojo puesto en las vías del tren, donde continúan las labores para localizar nuevas posibles víctimas entre los restos de los convoyes.
La noche del domingo al lunes ha sido verdaderamente complicada para la localidad, que se ha visto inundada por las luces y las sirenas de los servicios de emergencias que iban y venían al lugar del accidente y que ha dejado imágenes como una caravana de ambulancias que se desplazaba desde Córdoba capital hasta Adamuz para atender a las víctimas. Frente a esa estampa, ha destacado la solidaridad del pueblo para intentar hacer más llevaderos los momentos de angustia.