Los vecinos y los servicios municipales trabajan sin descanso para recuperar la normalidad. El Ayuntamiento estudia pedir la declaración de zona catastrófica.
La localidad gaditana de Jimena de la Frontera ha recuperado la conexión a Internet y la cobertura móvil tras cuatro días de incomunicación por la borrasca Francis.
Aunque las lluvias arrasaron casi cuarenta viviendas, el municipio se va recuperando con el trabajo sin descanso de los servicios municipales. El Ayuntamiento estudia pedir la declaración de zona catastrófica.
Para familias como la de Ana María Jiménez la palabra normalidad no va a existir en mucho tiempo. Lo ha perdido todo. El servicio de recogida municipal de enseres no para desde el domingo en las zonas más afectadas por las lluvias torrenciales, como la de Marchenilla.
Los vecinos se van recuperando del susto mientras se cuantifican los daños, se reparan caminos rurales, se retiran toneladas de troncos, árboles, sobre todo junto al río Hozgarganta, cuyas aguas pasaron por encima del puente de La Pasada de Alcalá, superando en casi dos metros el máximo histórico en este punto. Lo explica el alcalde de Jimena, Fran Gómez.
Se superaron los 200 litros acumulados en tan solo doce horas durante los momentos más críticos del diluvio del domingo, por el que el Ayuntamiento ya estudia solicitar la declaración de zona catastrófica por los daños derivados de la borrasca, que ha dejado carreteras y viviendas inundadas, así como daños en infraestructuras eléctricas anegadas que ha provocado apagones en el pueblo.
Este municipio de la comarca del Campo de Gibraltar fue uno de los más afectados por la borrasca Francis el pasado domingo, llegando a estar incomunicado por carretera al inundarse la vía que la conecta con Algeciras y ordenándose la evacuación de 17 familias por la crecida del río Hozgarganta, que pudieron regresar a sus viviendas al día siguiente.