Tras el choque de dos aviones estadounidenses durante una maniobra de repostaje, el 17 de enero de 1966.
Seis décadas después, sigue quedando 50.000 metros cúbicos de tierra contaminada en este pueblo de Almería.
Este sábado se han cumplido 60 años de la caída de cuatro bombas termonucleares sobre la localidad almeriense de Palomares tras el choque de dos aviones estadounidenses.
El 17 de enero de 1966 un bombardero B-52 y un avión nodriza KC-135 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos colisionaron durante una maniobra de repostaje; como consecuencia del accidente cayeron a tierra cuatro bombas termonucleares. Seis décadas después todavía no se han retirado los 50.000 metros cúbicos de tierra contaminada.
Los vecinos de Palomares siguen pidiendo la retirada de estos residuos radiactivos, a la vez que, de seis en seis y cada semana, entre octubre y marzo, siguen yendo a Madrid para sus exámenes médicos. Hablamos con José Herrera, autor de uno de los libros de investigación sobre aquellos sucesos, 'El año de las bombas. Historia de Palomares'.
Por su parte, los ecologistas denuncian el proyecto urbanístico en la playa donde cayeron las bombas y aseguran que con el movimiento de tierras aflorará la radiactividad. Y critican la "estrategia" para convertir Palomares en un "laboratorio a cielo abierto"