La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda ha comparecido en el Senado para explicar cómo se va a financiar el gasto en Defensa comprometido con la OTAN, el 2 % del PIB.
El Gobierno central apuesta por aprobar medidas de forma escalonada en respuesta a la guerra en Oriente Próximo y en función de la evolución de los precios de la energía. Así se desprende de la intervención este miércoles en el Senado de la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, que no ha concretado cuáles pueden ser esas medidas.
La vicepresidenta y ministra Hacienda ha insistido este jueves en que las medidas para paliar los efectos económicos de la guerra en Irán se adoptarán en "sucesivos consejos de ministros" en función de la evolución de los precios de la energía.
Con ese objetivo de atender las consecuencias de la subida de los precios y apoyar al tejido productivo, el Gobierno monitoriza el precio del crudo y otras materias primas, ha apuntado Montero.
La vicepresidenta ha comparecido en una comisión de la Cámara Alta para explicar cómo se van a financiar los 10.471 millones de euros del Plan de Seguridad y Defensa, con los que España cumple con el compromiso con la OTAN de destinar el 2 % del PIB a defensa en 2025, según ha recordado.
Montero ha apuntado que, tal y como se detalló el pasado año, esa inversión se financiará principalmente con ahorros derivados del buen desempeño de la economía, el uso de créditos presupuestarios que no tienen continuidad y reasignaciones presupuestarias de partidas ya ejecutadas.
El Gobierno, ha añadido Montero, tiene la intención de mantener la inversión en defensa en el 2 % del PIB (2,1 % del PIB este año, ha puntualizado), unos recursos que "se acompañarán" de las medidas de urgencia necesarias para atender a las "consecuencias no deseadas de la guerra".