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Sin tiempo para reaccionar: esto es lo que dicen las cajas negras sobre el accidente de Adamuz

El análisis preliminar de las cajas negras del accidente ferroviario de Adamuz ha permitido reconstruir, por primera vez con precisión, lo que ocurrió en los segundos críticos del siniestro ocurrido el pasado 18 de enero.

CANAL SUR MEDIA 11 mars 2026

Los investigadores han podido reconstruir, segundo a segundo, lo que ocurrió. Según las cajas negras, el Iryo, que había salido de Málaga, circulaba a 205 kilómetros por hora. El Alvia, que procedía de Madrid, iba a 216 kilómetros por hora.

La primera anomalía se detecta en el Iryo: una desconexión eléctrica del motor que se produciría en ese momento, cuando el tren descarrila. Esto activa el sistema automático de frenado del Alvia, y su velocidad se reduce hasta 204 kilómetros por hora, pero no puede evitar el impacto.

El reloj marcaba las 19:43:29 del 18 de enero cuando se produjo una desconexión eléctrica del motor del tren Iryo. La investigación considera este hecho como “la primera anomalía detectada como síntoma del descarrilamiento”.

A las 19:43:44, la caja negra del Alvia dejó de almacenar datos. El informe sitúa ese instante como “el momento de la colisión entre ambos trenes”.

Habían pasado solo 15 segundos.

Una cuenta atrás hacia el impacto en la que las cajas negras revelan que en el Iryo Málaga-Madrid se produjo la apertura del disyuntor cuando circulaba a 205 km/h, una incidencia que el informe relaciona provisionalmente con perturbaciones eléctricas o con una posible falta de contacto del pantógrafo con la catenaria. Cuatro segundos después, el Alvia Madrid-Huelva entró en el circuito dentro del tramo de la estación de Adamuz.

El primer análisis de las cajas negras revela que el descarrilamiento provocó una frenada de emergencia automática en el Alvia, activada por el propio sistema de seguridad del tren.

La velocidad se redujo… pero no se pudo evitar la colisión.

La investigación también incorpora el análisis de las imágenes del interior de los coches del Iryo, que recogen los primeros momentos del descarrilamiento, aunque no toda la secuencia posterior.

Toda esta información constituye un punto clave en la investigación, que continúa abierta y aún se encuentra en fase preliminar.

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