Un estudio de la Fundación Cruzcampo y la Cámara de Comercio de Sevilla refleja la falta de vocaciones en la hostelería.
"Andalucía Directo" sale a la calle para analizar la situación con los trabajadores del sector.
Ahora que se acerca la Semana Santa son muchos los hosteleros que aseguran que es difícil encontrar camareros para sus negocios. Acaba de publicarse el Barómetro sobre Hostelería de Fundación Cruzcampo y la Cámara de Comercio de Sevilla, que refleja que solo 2 de cada 10 personas llega a la profesión por vocación y la mayoría lo percibe como algo temporal. "Andalucía Directo" se ha acercado a las barras de algunos bares para preguntar a quienes las atienden porqué están ahí y porqué creen que este trabajo no resulta atractivo para muchos jóvenes.
El barómetro de la hostelería apunta algunas razones. Los horarios previsibles y la estabilidad laboral son las dos palancas que podrían a atraer a nueve de cada diez jóvenes de la generación Z a trabajar en la hostelería, según esta encuesta.
El estudio busca detectar nuevas tendencias entre la Generación Z para un sector que en España es un motor económico que concentra a más de 300.000 establecimientos y llega a emplear a casi 2 millones de personas.
Aunque los jóvenes no rechazan el esfuerzo, sí exigen marco y previsibilidad y, así, casi 9 de cada 10 jóvenes considera fundamental contar con horarios y turnos más previsibles.
No obstante, el estudio destaca que la experiencia acumulada en el sector corrige la percepción inicial: quienes han trabajado en él lo valoran con un seis sobre diez frente a la atracción inicial de 4,1 y la clave está en ordenar la intensidad, no en reducirla.
La generación Z quiere competencias, no solo turnos y de hecho, el 87 % considera esencial reforzar la formación, 3 de cada 4 pide más planes formativos, y el 86 % quiere especializarse en perfiles concretos como coctelería, sumillería, barista o gestión de sala. Además, el 85% reclama planes de carrera definidos.
Aunque la Generación Z no cuestiona la utilidad social de la hostelería, sí identifica la falta de reconocimiento y reputación como uno de los principales frenos para elegirla como proyecto profesional a largo plazo.