El director general de la gran cooperativa oleícola, Rafael Sánchez de Puerta, explica en "Despierta Andalucía" cómo afecta al negocio la guerra en Oriente Próximo y la amenaza de Trump de romper relaciones comerciales con España.
La gran cooperativa Dcoop, primer productor mundial de aceite de oliva, ha aparcado su proyecto de compra del 100 % de su filial en Estados Unidos, la compañía Pompeian, primera marca en los lineales de ese país y de la que ya es propietaria al 50 %. La incertidumbre provocada por la amenaza de Donald Trump de suspender relaciones comerciales con España ha sido determinante en esta decisión, según ha reconocido en "Despierta Andalucía" el director general de Dcoop, Rafael Sánchez de Puerta.
"La incertidumbre es siempre lo peor que le puede pasar a los mercados", explica el directivo de Dcoop. "Hemos invertido muchísimo en ese país (Estados Unidos), somos propietarios al 50 % de la marca líder allí y y para nosotros es un varapalo tremendo. Esperamos que no llegue a concretarse y materializarse pero la incertidumbre es muy grande", señala Sánchez de Puerta sobre esas amenazadas del Gobierno de Trump al comercio español.
Dcoop ha paralizado las negociaciones para hacerse con el control total de la filial estadounidense. "Es una inversión muy importante y en situaciones de incertidumbre se hace difícil llevar adelante ese proyecto. Ahora toca esperar y cautela, esperemos que esto quede en nada", confía Sánchez de Puerta. "En esta incertidumbre lo que tenemos que presentar a nuestros socios es prudencia y esperar a ver cómo se desenvuelven los acontecimiento".
El director general de Dcoop recuerda que Estados Unidos "es el segundo comprador en volumen de aceite después de Italia". Son unas 150.000 toneladas anuales las que se exportan a ese país y la caída de esas ventas -advierte- "provocaría un excedente en España" que podría desplomar el precio del producto. En la actualidad, añade, el volumen de negocio de la exportación de aceite de oliva al mercado estadounidense ronda los 750 millones de euros.
Explica también que los aranceles del 15 % "han sido un alivio que sea un impuesto generalizado a nosotros y a los países competidores". Ese escenario, dice, "se puede convivir con él, pero de ninguna manera podríamos si tuviéramos que un arancel para España y no para el resto de países competidores". Recuerda que "ya pasó en la aceituna de mesa y nos ha sacado completamente del mercado" de Estados Unidos.
La guerra en Oriente Próximo también se está dejando sentir en el comercio de productos andaluces a los países de esa región donde, hay que recordar, se ha cerrado el estrecho de Ormuz, clave para el comercio internacional.
"Se están retrasando envíos de aceituna de mesa y aceite de oliva, aunque es pronto para ver las consecuencias", aclara. Lo que sí es una certeza, añade, es que "ya estamos notando la subida de los costes".
"Esperemos que el conflicto sea breve y todo pueda volver a la normalidad", dice.
En este contexto, Sánchez de Puerta echa en falta "una política europea que pudiera hablar con una única voz y que las discrepancias se puedan resolver en el ámbito comunitario, no que cada uno haga la guerra por su cuenta. Y en ese sentido, pide al Gobierno español "prudencia" y "una voz unánime de Europa y si esto nos afecta que lo haga a todos por igual".