El vehículo récord fue desarrollado en asociación con las empresas británicas Prodrive y Ricardo, ambas especializadas en ingeniería de alto rendimiento y automovilismo. Los dos motores de hidrógeno del Hydromax están basados en unidades de producción, lo que significa que la tecnología no existe solo para batir récords: ya se está aplicando en máquinas JCB que comenzaron a salir de las líneas de producción a principios de este año. El récord de velocidad es la forma más espectacular de demostrar esta tecnología, pero no es el objetivo final.