El estudio, desarrollado por investigadores de varias instituciones de Canadá y liderado por Ali Mousavi, supone un salto cualitativo en la ingeniería de tejidos cardíacos. Según detallan los investigadores, el dispositivo no solo genera contracciones espontáneas, sino que también moviliza calcio para activar la actividad muscular, replicando procesos esenciales del miocardio humano.