Algunos de estos movimientos alcanzan hasta 5,5 grados de magnitud y pueden prolongarse durante más de diez minutos, una duración superior a la de muchos terremotos en la Tierra. Su estudio resulta clave para entender el interior oculto del satélite.La NASA, a través de su portal oficial sobre los moonquakes, distingue varios tipos de lunamotos según su origen. Existen sismos profundos, localizados a cientos de kilómetros bajo la superficie y relacionados con las fuerzas de marea provocadas por la gravedad terrestre. También se registran sismos por enfriamiento, que se producen cuando la Luna se contrae progresivamente, así como impactos de meteoroides que generan vibraciones superficiales. Además, se han identificado sismos extremadamente superficiales causados por los drásticos cambios de temperatura entre el día y la noche lunar.