La investigación, desarrollada por especialistas del AARI, detectó un cambio drástico en la masa de hielo tras comparar la posición actual del glaciar con imágenes satelitales de hace menos de 20 años. Ese análisis permitió constatar que la capa helada se fragmentó en dos sectores, dejando expuesta una superficie de varios kilómetros cuadrados que hasta ahora permanecía oculta.