Algunos de los objetos son de pequeño tamaño y caben en una mano, por lo que los científicos creen que nuestros ancestros los llevaban con ellos y los utilizaban para recordar cosas. Se trata de piezas talladas hace entre 34.000 y 45.000 años con diferentes signos -a menudo líneas repetidas, muescas, puntos y cruces- que han sido encontradas en diferentes yacimientos.
El lingüista Christian Bentz, de la Universidad del Sarre, y la arqueóloga Ewa Dutkiewicz, del Museo de Prehistoria e Historia Temprana de Berlín, se han centrado en examinar objetos descubiertos en Alemania, conservados en distintos museos e instituciones. Para ello han usado herramientas informáticas e inteligencia artificial.