La investigación reunió a expertos del Instituto Wellcome Sanger, en Reino Unido, el Colegio Veterinario de Ontario, en Canadá y la Universidad de Berna, en Suiza, entre otros centros. El equipo analizó muestras tumorales de casi 500 gatos domésticos de cinco países y comparó los resultados con datos genéticos de cáncer humano y canino.
Los resultados, publicados en la revista Science, marcaron un punto de inflexión. Por primera vez, la ciencia logró identificar con precisión los cambios genéticos que impulsan distintos tumores en gatos y comprobar que muchos de esos cambios también aparecen en personas.