Este análisis, clave para comprender su evolución geológica, se basa en un estudio publicado en la revista PNAS que detalla cómo estos cauces pudieron modelar áreas extensas y generar condiciones potencialmente habitables. El equipo científico ha logrado reconstruir estos sistemas gracias a mapas globales de valles, lagos, cañones y depósitos sedimentarios elaborados por varias misiones orbitales.