Los científicos han vinculado este evento extremo a las masivas erupciones volcánicas que tuvieron lugar hace unos 720 millones de años, en lo que hoy comprende desde Alaska hasta Groenlandia. A este fenómeno se le conoce como los eventos de Franklin, una serie de erupciones que liberaron enormes cantidades de roca volcánica fresca sobre una superficie sin cobertura vegetal.