El autor de 'Patria' ha pasado por "La mañana de Andalucía" para hablar de su nueva novela, también con ETA como triste protagonista.
El escritor Fernando Aramburu se encuentra en Málaga para presentar su más reciente novela, titulada 'Maite', una obra que se integra en su ambicioso proyecto narrativo denominado 'Gentes vascas'.
En "La mañana de Andalucía" el autor ha explicado que la trama se desarrolla en un lapso breve de cuatro días en julio de 1997, coincidiendo exactamente con el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, un suceso que marcó profundamente a la sociedad española y que Aramburu considera esencial en su mosaico literario.
El autor subrayó que su intención no es realizar una crónica histórica o un reportaje sobre el crimen, sino explorar la repercusión de la violencia en la vida cotidiana y privada de los ciudadanos. Al respecto, Aramburu afirmó: "Un hecho tan relevante como el asesinato de Miguel Ángel Blanco tarde o temprano habría aflorado en esta serie por su relevancia". En la novela, este acontecimiento no es meramente ornamental, sino que "está presente en las reflexiones de la protagonista, en las conversaciones, incluso determina algunos episodios" de la vida de las tres mujeres que protagonizan el relato.
La protagonista, que da nombre al libro, es un personaje de gran complejidad psicológica que utiliza las "autoentrevistas" tratándose de usted como un recurso para profundizar en su intimidad.
Aramburu destacó que su prioridad en esta obra fue el desarrollo del mundo interior: "El estímulo creativo principal o primordial fue la construcción de un personaje lo más complejo posible con un mundo interior rico". A través de Maite, el lector accede a un conflicto constante entre la moral compasiva y el miedo en una San Sebastián amedrentada por el terrorismo de ETA.
Finalmente, el escritor reflexionó sobre la necesidad de preservar la memoria histórica a través de la ficción para las generaciones venideras que no vivieron aquellos años de plomo. Para el autor, existe un deber ético en su oficio: "Pienso que es responsabilidad de los que tenemos un discurso público dejar algún tipo de testimonio, pues en mi caso desde la literatura".
Aramburu concluyó señalando que, aunque los jóvenes estén inmersos en sus propios problemas actuales, es vital que, si deciden buscar respuestas sobre el pasado, tengan a su disposición este "fondo testimonial".