Esta docente de Primaria linarense recibió el reconocimiento hace ahora casi un año y en vísperas del 8M ha asegurado en "Gente de Andalucía" que la igualdad se debe cultivar en las aulas desde que los niños son pequeños.
Ana García, natural de Linares, es actualmente la mejor docente de Primaria en España tras una destacada trayectoria que incluye múltiples nominaciones en años anteriores.
Ejerce su labor pedagógica en el Colegio Europa de Linares, el mismo centro educativo donde estudió durante su infancia, lo que le permite vivir su profesión con una conexión emocional única entre sus recuerdos de niña y su labor actual. Así que poseer este reconocimiento labrado en el lugar donde se formó le hace sentir "orgullo, responsabilidad también y mucha ilusión por seguir innovando y educando", ha dicho en "Gente de Andalucía".
En el contexto de la lucha por la igualdad y el empoderamiento femenino, García defiende que el papel del profesorado es crucial para transformar la sociedad desde la base. Para ella, la educación no debe limitarse a impartir materias académicas, sino que debe centrarse en la transmisión de valores fundamentales a través de la conducta diaria del docente. "La educación es la herramienta más poderosa que tenemos para construir la igualdad desde que son niños. Para transmitir valores, lo primero es ser tú como persona quien los transmita; hay que ser ejemplo", sostiene con firmeza al explicar cómo el respeto y la ruptura de estereotipos en el aula ayudan a crear un futuro más equitativo.
Uno de los ejes transversales de su enseñanza es la educación emocional, un área en la que está especializada y que aplica mediante proyectos innovadores como musicales benéficos o el programa 'Super Kids-pot'. García insiste en que el alumnado debe aprender a identificar y gestionar sus sentimientos para enfrentarse a los retos de la vida, alejándose de los métodos tradicionales de memorización. Según la docente, "educar no es enseñar solamente. Es muy importante que el alumnado sea consciente, que gestione emociones y las reconozca; si de pequeños aprenden estas mecánicas, cuando sean mayores podrán desenvolverse mejor".
Esta vocación docente le viene de familia, pues sus padres, también profesores, han sido sus grandes referentes en innovación educativa. García recuerda cómo ya desde Primaria pedía ayudar en los recreos porque tenía claro que quería ser maestra, siguiendo los pasos de su madre, Ana María, una figura muy querida y recordada en Linares. Hoy, convertida ella misma en un modelo a seguir, concluye que el impacto del profesor va mucho más allá de las pizarras: "Nosotros somos los referentes para los niños y las niñas, son los que nos están viendo", reafirmando su compromiso con la formación de las futuras generaciones.