La Guardia Revolucionaria de Irán ha informado de la muerte de su portavoz, Ali Mohamad Naini, que se suma a la lista de altos cargos del régimen asesinados.
El primer ministro de Israel no descarta emprender una ofensiva terrestre.
La UE llama a la desescalada y pide una moratoria de los ataques contra las instalaciones energéticas y de agua en Irán.
La escalada bélica en Oriente Próximo no cesa y con consecuencias catastróficas en vidas, suministros y medio ambiente. Irán amenaza con represalias "sin contención" si vuelve a sufrir algún ataque en sus infraestructuras energéticas. Israel no descarta lanzar a sus tropas sobre el terreno pero Donald Trump se resiste.
La Guardia Revolucionaria de Irán ha informado este mismo viernes de la muerte de su portavoz, el general de brigada Ali Mohamad Naini, que se suma así a la lista de altos cargos del régimen asesinados en los ataques de Estados Unidos e Israel.
El cuerpo militar de élite calificó la muerte de Naini como "un traicionero acto terrorista en vísperas del último día de Ramadán".
Naini era el director adjunto y portavoz de la Oficina de Relaciones Públicas de la Guardia Revolucionaria. La muerte del militar se produce tras los asesinatos selectivos esta semana del ministro de Inteligencia, Ismail Jatib, y el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Lariyani, la figura política más relevante en el país hasta su muerte.
La Unión Europea aboga por una desescalada y por el respeto del derecho internacional solicita una moratoria de los ataques contra las instalaciones energéticas y de agua en Irán.
En unas conclusiones adoptadas durante la cumbre europea celebrada en Bruselas, los Veintisiete pidieron reforzar las operaciones marítimas europeas Aspides y Atalanta con más activos, pero dentro de sus actuales mandatos en el mar Rojo y el Índico occidental, sin expandir su área de acción al estrecho de Ormuz.
Este viernes la guerra llega a su jornada número 21 y los ataques de Irán a países del Golfo continúan, con una refinería de Kuwait impactada por drones, mientras los que iniciaron la guerra, el israelí Benjamín Netanyahu y el estadounidense Donald Trump, empiezan a desvelar posibles señales de desacuerdo en cómo acabarla.
El Ejército de Israel anunció una nueva oleada de ataques la madrugada del viernes contra infraestructura del régimen en "el corazón de Teherán". Se han podido escuchar explosiones de madrugada y las defensas aéreas estuvieron muy activas a lo largo de toda la noche. Según medios locales, hubo al menos cinco ataques en la capital iraní.
Alrededor de la medianoche, Jerusalén fue el objetivo de al menos cuatro andanadas de ataques lanzados desde Irán. Israel ya había recibido doce oleadas de ataques a lo largo del jueves. Ninguna causó heridos graves ni víctimas mortales.
La Guardia Revolucionaria de Irán dijo que emplearon misiles con múltiples ojivas que alcanzaron "objetivos estratégicos en Israel", y aseguró que Netanyahu "se ha embarcado en una guerra ya perdida contra Irán" para "escapar de derrotas anteriores, de las crisis internas del régimen y de los escándalos de Epstein", en referencia a Trump.
Netanyahu, sin calendario. Trump, presionado por la gasolina
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, evitó establecer un calendario para el fin de la ofensiva contra Irán y aseguró que su Gobierno "no está contando los días", dejando la puerta abierta a ataques terrestres contra Irán. “No se puede hacer una revolución desde el aire [...] tiene que haber también un componente terrestre”, ha dicho sin más detalles.
Por el contrario, Donald Trump repite que la guerra va a acabar "pronto". El presidente estadounidense anunció tres medidas principales para intentar frenar el alza del galón de gasolina: levantamiento de sanciones al petróleo ruso, cambio de leyes marinas y liberación de reservas.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ya ha empezado a sacar al mercado "los volúmenes iniciales" de las reservas estratégicas de crudo, que han sido revisadas ligeramente al alza de los 400 millones iniciales a los 426 millones de barriles (301 millones de crudo y 125 millones de derivados).
El barril de petróleo brent para entrega en mayo cotiza con leves caídas este viernes, del entorno del 2 %, hasta situarse en la cota de los 106 dólares, después de haberse disparado en las últimas sesiones.