Los últimos ataques contra infraestructuras petroleras tanto en Irán como en los países vecinos "significan una escalada, una nueva fase" en la guerra iniciada por los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní. En "Despierta Andalucía" analizamos la situación con el experto militar.
Los últimos ataques contra infraestructuras petroleras tanto en Irán como en los países vecinos "significan una escalada, una nueva fase" en la guerra iniciada el 28 de febrero por los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní. Así lo considera en en "Despierta Andalucía" Juan Antonio del Castillo Masete, teniente general retirado del Ejército del Aire y el Espacio.
Entre esos ataques está el lanzado por Irán contra la mayor instalación del mundo de exportación de gas licuado en Catar. Una consecuencia directa es "el impacto inmediato es la subida en los precios del petróleo, ya lo estamos viendo", explica el experto, y otra es "que se compromete más el suministro a más largo plazo de los países que dependemos de ello".
Acerca de la duración de esta guerra, Del Castillo precisa que son muchas las predicciones que se están haciendo en todo el mundo, aunque la población de Estados Unidos "está presentando un desapego cada vez mayor a este conflicto y a los problemas que está causando".
Por su parte, el primer ministro de Israel, recuerda, ha manifestado "que esto no se acabará hasta que no se inicie una operación terrestre", algo que a su juicio "presenta muchísimas dificultades, es un ejército (el iraní) de un millón de hombres, más los irregulares, y ante eso no se puede pensar en otra cosa que no sea Gallipoli o Dunquerque (durante la Segunda Guerra Mundial) como ejemplos de fracaso en un desembarco, en una operación terrestre".
Respecto a la respuesta de Irán, el experto militar considera que "están demostrando mucha inteligencia a la hora de dosificar los medios" con los que cuentan, ya que cuando se considera que ya han agotado algún tipo de recurso, sacan material adicional; a lo que hay que añadir el apoyo de Rusia, que está enviando a Irán aviones no tripulados a través de un puerto en el mar Caspio.