La expareja de Juana Rivas está acusada de maltrato a sus hijos. En la anterior audiencia, la española y su hijo mayor dijeron que el italiano les hizo vivir "un infierno".
Italia acoge este jueves una nueva sesión del juicio a Francesco Arcuri, expareja de Juana Rivas y acusado de maltrato a sus hijos. Es el turno de los testimonio de testigos y asistentes sociales, tras la anterior audiencia donde la española y su hijo mayor dijeron que el italiano les hizo vivir "un infierno".
El pulso judicial entre Rivas y Arcuri prosigue así en el Tribunal de Cagliari (Cerdeña, suroeste), en la cuarta audiencia de un proceso, independiente del que se sigue en España, en el que se investiga al italiano por presunto maltrato físico y psicológico a sus hijos.
En esta sesión y en la siguiente, prevista para el 26 de marzo, se espera que declaren, a petición de la Fiscalía, varias personas del entorno de la familia en Cerdeña, desde amigos cercanos hasta asistentes sociales y psicólogos que, según la defensa de Juana Rivas, "fueron testigos directos de la vida de estos chicos".
"Todas son declaraciones importantes", recalcó Virginia Dascanio, portavoz del equipo jurídico de Rivas en Italia, quien añadió que con estos testimonios esperan "que se informe sobre las circunstancias que involucraron a los chicos".
Estas declaraciones, añadió, serán relevantes porque se tratan de profesionales que supervisaron las relaciones dentro del núcleo familiar y pueden aportar una visión más "imparcial".
Respecto a la posibilidad de que también declaren en vistas futuras testigos del ámbito familiar en España, propuestos por la defensa de Rivas, Dascanio explicó que están estudiando cómo tomar sus declaraciones a distancia para evitar que tengan que desplazarse a Italia, ya que se trata de un viaje "fatigoso".
En la última vista, que tuvo lugar el pasado 26 de febrero, declararon Rivas y su hijo mayor, Gabriel, de 19 años, quienes aseguraron que su expareja y padre, respectivamente, les hizo vivir "un infierno".
Relataron los supuestos malos tratos de Arcuri hacia ellos, especialmente hacia sus hijos, quienes, según su declaración, sufrieron golpes, insultos y escupitajos que les hicieron temer por su vida.
"Me agarró del cuerpo y me lanzó contra su escritorio, me sujetó así por la boca y el cuello y empezó a decirme: 'eres un hijo de puta como tu madre, no puedes hablar con nadie, yo soy un buen padre'", llegó a declarar su hijo Gabriel.
Por su parte, el acusado se defendió a la salida de esta audiencia: "Escuchar ciertas cosas es terrible; por desgracia estoy acostumbrado", indicó.
El italiano enfrenta este proceso en una causa independiente a la que tiene lugar en España, en la que se investiga a Rivas por un presunto delito de sustracción internacional de menores, y que se suma a un largo pleito que dura ya casi una década.
El pasado 30 de octubre, Rivas fue citada a declarar en un juzgado de Granada (España) en calidad de investigada por estos hechos, después de que en julio entregara por orden judicial a su hijo menor, de 12 años, a su padre, quien tiene la custodia, tras permanecer siete meses en España