La mujer de Pedro Sánchez no ha acudido a los juzgados de Madrid. Había sido citada por tercera vez por el juez para comunicarle su decisión. La Audiencia de Madrid lo rechazó inicialmente por falta de argumentación.
El juez Juan Carlos Peinado insiste en su decisión de que sea un jurado popular el que juzgue, si el caso llega a juicio, a Begoña Gómez junto con su asesora en La Moncloa, Cristina Álvarez, y al empresario Juan Carlos Barrabés. Algo que la Audiencia de Madrid rechazó inicialmente por falta de argumentación y que los tres han recurrido solicitando el archivo de la causa. Ninguno ha acudido a la cita judicial, solo sus defensas. La mujer de Pedro Sánchez no ha acudido a los juzgados de Madrid. Begoña Gómez había sido citada por tercera vez por el juez Peinado para comunicarle su decisión.
El juez investiga a la mujer del presidente del Gobierno por cometer presuntamente cinco delitos: tráfico de influencias, malversación, corrupción en los negocios, apropiación indebida e intrusismo. Peinado ve indicios de ello en el hecho de que Begoña Gómez convocara en Moncloa reuniones para poner en marcha la cátedra que dirigía en la Universidad Complutense, asistida por Cristina Álvarez. También considera que, en su búsqueda de financiación, empleó su influencia para que las empresas de Barrabés obtuvieran contratos públicos. La causa cumple en abril dos años de instrucción y la resolución de los recursos de las partes puede demorarse aún meses.
La Audiencia Provincial de Madrid frenó en febrero la decisión de Peinado de abocar la investigación a un juicio con jurado popular, como así pretendía el magistrado instructor, al estimar un recurso de la defensa de la esposa de Sánchez contra esa decisión. Los magistrados de la Audiencia Provincial argumentaron que no había "indicios racionales de criminalidad" que justificaran esa decisión.
En su nuevo auto, Peinado aduce que Gómez "habría venido aprovechando su proximidad al presidente del Gobierno" para "impulsar su proyección profesional" en la Universidad Complutense de Madrid, "obteniendo para ello una interlocución singular con responsables" del centro, "empresas patrocinadoras" y "entidades del sector tecnológico". Así, señala que su condición de pareja de Sánchez "influye en la conducta de cualquier ciudadano" por el "poder que su esposo tiene para determinar la toma de decisiones".