Los sindicatos y la ministra de Sanidad se acusan mutuamente del fracaso de las conversaciones para buscar una salida al conflicto.
La Junta pide la dimisión de Mónica García por "irresponsabilidad" e "incapacidad negociadora".
Los sindicatos médicos llaman de nuevo, a partir de este lunes, a secundar el tercer paro semanal del año de este colectivo de profesionales sanitarios ante el fracaso de las negociaciones con el Ministerio de Sanidad por mejorar sus condiciones y en un clima de acusaciones mutuas.
Desde la Junta de Andalucía, el consejero de Sanidad, Antonio Sanz, ha pedido la dimisión de la ministra de Sanidad, Mónica García, por su "incapacidad negociadora" e "irresponsabilidad" para resolver el conflicto, instándole por carta a que "se siente a negociar". Además, ha advertido de que las distintas convocatorias de huelga han provocado ya la suspensión de 767.000 actos asistenciales.
Desde la anterior huelga de marzo, Ministerio y comité de huelga -conformado por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), Sindicato Médico de Euskadi (SME) y Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’MEGA)- se han reunido hasta cuatro veces.
Entre ellas, hubo una ruptura intermedia, ambas partes retomaron el diálogo tras la Semana Santa con ánimo de avanzar, pero el conflicto abierto por la reforma del estatuto marco de los médicos se ha enrocado tanto en los últimos días que ha llegado a máximos con la petición de dimisión de Mónica García por parte del comité de huelga y otros colectivos como la Asociación MIR.
Algo que ha rechazado la ministra de Sanidad, que piensa mantener "el mismo empuje", afirmó el jueves pasado en el Senado, donde acusó a los sindicatos de "con una mano acordar y con otra romper acuerdos".
Según la ministra, a puerta cerrada el comité de huelga acepta los acuerdos, que rompe nada más salir. "El acuerdo les gusta, pero no saben cómo venderlo. El acuerdo les gusta, pero como no saben si lo van a poder vender fuera o ponerse la medalla, no lo van a firmar", dijo.
Desde el Ministerio se ha hecho "todo lo posible" por desescalar el conflicto, llegando a abrir "una vía de solución a través del estatuto Básico del Empleado Público" para crear mesas de negociación específicas para el colectivo en el ámbito de las comunidades.
Esta propuesta, según la ministra, fue aceptada por el comité; para demostrarlo, leyó la transcripción de una de las reuniones en la que un representante sindical aprobaba la oferta supeditándola al visto bueno de las comunidades.
Por ello convocó a las autonomías a una reunión el jueves, para finalmente suspenderla ese mismo día ante la decisión de los sindicatos de mantener la huelga en un comunicado que enviaron la noche anterior.
El comité acusa al Ministerio de "manipular el relato" y asegura que rechazaron su oferta al ser "inviable desde el punto de vista jurídico" porque el marco normativo vigente "impide la creación de mesas de negociación propias" sin una modificación previa de la legislación básica estatal.
La consecuencia es un tercer paro semanal en los centros sanitarios de toda España y al que seguirán otros hasta al menos el mes de junio si no se resuelve el conflicto.
Hay comunidades en las que CESM ha convocado sus huelgas autonómicas coincidentes con la nacional para reclamar competencias propias a sus respectivos gobiernos; es el caso de Aragón, que programó su paro del 20 al 24 de abril y que se sumará a la estatal; Comunidad Valenciana o Canarias (en su caso, 30 de abril y 4 de mayo).
Fuera de los sindicatos confederados en CESM también hay huelga convocada en Cataluña por Metges de Catalunya, que celebrará además una manifestación hoy en Barcelona, o en Madrid por Amyts, que ha previsto concentraciones en distintos hospitales y frente al Ministerio el miércoles por la tarde.