La nave espacial ha alcanzado su máximo acercamiento a la Luna y, unos minutos después, su distancia máxima desde la Tierra La tripulación amerizará en el Océano Pacífico frente a la costa de San Diego.
Serán recibidos por un equipo de recuperación compuesto por personal de la NASA y del Departamento de Defensa, quienes los llevarán de vuelta a tierra firme.
Los cuatro tripulantes de la nave Orion ya están de camino de vuelta a casa tras completar la primera parte de una misión con la que han hecho historia. Han sido las primeras personas en contemplar la cara oculta de luna y en alcanzar el lugar más alejado de la tierra. Un hito espacial en la conquista del espacio.
Pasaban 44 minutos de la medianoche cuando la nave Orión perdía el contacto con la tierra.
Se encontraban justo en el lado oculto de la luna, un lugar nunca visto antes por ninguna persona, a una distancia de casi 407.000 kilómetros de nuestro planeta: dos hitos espaciales que la misión Artemis II ha completado con éxito esta madrugada.
Los astronautas han podido fotografiar con todo detalle zonas inexploradas y han podido contemplar un eclipse solar total desde el espacio.
Además de importantes descubrimientos científicos, se persiguen dos objetivos: sacar aprovechamiento económico de nuestro satélite y sentar las bases para llegar a Marte. El propio Donald Trump así lo confirmaba personalmente a los cuatro astronautas.
Durante el viaje de regreso de aproximadamente cuatro días, los astronautas continuarán evaluando los sistemas de la nave.
En lugar de requerir propulsión para el retorno, esta trayectoria eficiente en combustible aprovecha el campo gravitatorio Tierra-Luna, asegurando que -tras su viaje alrededor del lado oculto de la Luna- Orion sea atraída naturalmente de vuelta por la gravedad de la Tierra para la etapa de retorno libre de la misión.
La tripulación soportará la reentrada de alta velocidad y alta temperatura a través de la atmósfera de la Tierra antes de amerizar en el Océano Pacífico frente a la costa de San Diego, donde serán recibidos por un equipo de recuperación compuesto por personal de la NASA y del Departamento de Defensa, quienes los llevarán de vuelta a tierra firme.