En La Mañana de Andalucía hemos entrevistado al director de la excavación del yacimiento ibero del siglo VII a. C. del embalse de Sierra Boyera en Bélmez, Córdoba, Pablo González Zambrano.
El equipo celebra los jueves jornada de puertas abiertas para que vecinos y visitantes puedan conocer in situ su patrimonio arqueológico.
En La Mañana de Andalucía hemos entrevistado al director de la excavación del yacimiento ibero del embalse de Sierra Boyera en Bélmez, Córdoba, Pablo González Zambrano.
Es un asentamiento descubierto en 2017, del que dice que "nos encontramos en una pequeña fracción del yacimiento que se vio afectado por la construcción del embalse, estamos muy cerca de la presa, y estamos en el área de producción del mismo".
"Contamos con un horno alfarero de tradición fenicio púnica en perfecto estado de conservación, zona de trabajo el metal, así como una importante industria alimentaria, a partir de ciertos molinos que hemos podido documentar y hornos de pan".
Zambrano dice que era "un asentamiento de cierta envergadura para lo que es el mundo íbero, un poblado de tamaño medio, que una de sus características principales es que es el primero que se excava en esta región del norte de Córdoba para este periodo".
Se da la circunstancia de que "es el propio pantano el que ha descubierto el yacimiento. Cuando se hizo la presa, el yacimiento no era visible, pero las constantes subidas y bajadas del agua, la lluvia, han hecho que el yacimiento pierda sedimentos, la tierra que lo cubría, y ha permitido que fuera visible".
"Y lo que ha permitido que sea visible es lo mismo que lo está destruyendo, es un fenómeno constante".
Si empieza a llover, esto se volverá a inundar y "la arqueología de urgencia es lo que estamos haciendo ahora mismo, intentar salvar toda la información arqueológica que se conserva todavía en el sedimento, intentar extraer todos los materiales que podamos".
El equipo de Zambrano va a trabajar al yacimiento todas las mañanas, salvo los domingos, y "hemos decidido hacer los jueves una jornada de puertas abiertas, ya que se va a perder el yacimiento en menos de una década, para que quien quiera acercarse, la gente del pueblo, para que conozca su patrimonio, ahora que todavía puede".