Está previsto que Cole Allen declare ante un juez federal este lunes, mientras se pone en cuestión el dispositivo de seguridad en la Cena de Corresponsales.
La polémica coincide con el comienzo del viaje oficial del rey de Inglaterra a Estados Unidos.
El presunto autor del tiroteo ocurrido el sábado durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, Cole Allen, comparecerá este lunes ante un juez, mientras en Estados Unidos se cuestiona el dispositivo de seguridad en un evento al que asistían, no sólo el presidente y la primera dama, sino casi todo el Gobierno el país.
El presidente, Donald Trump, el vicepresidente, J.D. Vance, y cuatro secretarios de Estado, además de muchos otros altos funcionarios de la administración estadounidense asistían al evento, pero no se activó el máximo nivel de seguridad.
Así lo ha revelado el diario The Washington Post, coincidiendo con el inicio de la visita de cuatro días del Rey Carlos de Inglaterra a Estados Unidos en un intento de suavizar las tensiones entre los dos países. Es una visita en la que ha habido que revisar las medidas de seguridad después del incidente del sábado.
Era la primera vez que Donald Trump acudía a la tradicional cena de los corresponsables de la Casa Blanca. Y conocida es que la relación del presidente con la prensa no es especialmente buena. De hecho, en una entrevista este domingo en la cadena CBS ha vuelto a protagonizar uno de sus ataques a quien le pregunta algo que no le gusta. Fue cuando la presentadora leyó parte del manifiesto que envió el sospechoso a sus familiares antes de intentar atentar contra todo el Gabinete de Trump. En ese texto, lo acusa de violador, pedófilo y traidor.
"Esperaba que leyeras eso, sabía que lo harías porque sois gente horrible", respondió el presidente, además de definir al detenido como un loco que odia a los cristianos.
Pero lo cierto es que el FBI aún está analizando el material incautado en la casa de Cole Allen, profesor de 31 años del sur de California, que este lunes comparecerá ante un tribunal federal. Allí responderá de varios cargos, entre ellos el de disparar contra un agente federal. Su chaleco protector paró la bala.
En esa entrevista concedida a la CBS tras el intento de atentado, Trump ha dicho que "no estaba preocupado" cuando se enteró del tiroteo que obligó a evacuarlo a él y varios miembros de su Gabinete.
"No estaba preocupado. Entiendo la vida. Vivimos en un mundo loco", aseguró. Trump también comentó la reacción de la primera dama, Melania Trump, que se encontraba junto a él en la mesa presidencial del evento cuando se escucharon los disparos y la gente que se encontraba en el salón de baile del hotel Hilton comenzó a ponerse a resguardo bajo las mesas.
El sospechoso dejó un manifiesto contra la Administración Trump
El presunto autor del tiroteo, Cole Allen, envió a sus familiares un extenso manifiesto apenas diez minutos antes del ataque, en el que identificaba como "objetivos" a los miembros del Gobierno de Donald Trump, según reveló este domingo el diario The New York Post.
Un documento en el que Allen detalla una lista de prioridades para el ataque, situando a los altos cargos de la Administración Trump en la cima de sus objetivos, con la única excepción del director del FBI, Kash Patel.
Allen, de 31 años, justifica sus acciones describiéndose como un ciudadano que no está dispuesto a permitir que un "pedófilo, violador y traidor" - en posible referencia al presidente Trump, presente en el evento- actúe en su nombre.