Tras el triunfo ante la Real el equipo se agarra de nuevo a la afición y al empuje de sus canteranos para evitar el descenso.
Kike Salas asegura que están trabajando para darlo todo y dejar "otra vez la portería a cero".
El Sevilla FC prepara el partido ante el Espanyol del próximo sábado como una final. El equipo se juega la vida para salvarse de la Segunda División y canteranos como Kike Salas han tomado el liderazgo del conjunto.
En la intensidad del Sevilla ante la Real Sociedad, a la que derrotó 1-0 en el último partido, hay dos factores que se repetirán frente el Espanyol: una grada entregada y un equipo del que tiran un puñado de canteranos.
Este Sevilla confeccionado con muy poco dinero se agarra, entre otras cosas, al ritmo de Carmona, al liderazgo de Kike Salas, a la la ambición de Castrín o al sacrificio de Isaac. El de Lebrija llegó lesionado al choque frente a los vascos y tuvo que jugar infiltrado. Ese esfuerzo lo mantiene en duda para el partido ante el Espanyol.
Durante la temporada, jugadores como Oso o Juanlu también han aparecido en momentos puntuales para dar al equipo lo mejor que tienen. Puede que a estos canteranos les falte experiencia. Lo que no se les puede negar es la valentía y el compromiso.
El defensor Kike Salas ha afirmado este miércoles que, aunque hace dos jornadas estaban "dolidos" al perder en el último instante en Pamplona (2-1) y caer a zona de descenso, "nunca" han "estado muertos", como dijo que demostraron con el triunfo ante la Real Sociedad (1-0), y afrontan "con esa energía" el partido del sábado en casa con el Espanyol
El central del equipo sevillista, que marca la frontera con el descenso con un punto más que el Alavés, antepenúltimo, aseguró en rueda de prensa que encaran esa "final" contra el Espanyol con "mucha energía positiva y bastante confianza" que espera que les "ayude" a sumar tres puntos en un Sánchez-Pizjuán que "el lunes fue un manicomio y el sábado volverá a serlo".
Kike Salas, quien se ha asentado como titular en la zaga del Sevilla, dijo que el vestuario está "deseando que llegue" el encuentro ante un rival directo como el espanyolista y en el que, de nuevo, "la afición va a estar ahí", además de entender el enfado del sevillismo y de los propios jugadores tras la derrota ante Osasuna porque pueden "dar un poco más".
"Todos los partidos son complicados porque los rivales vienen aquí a ganar, y más aún el sábado con ellos -el Espanyol- jugándose la vida", recalcó el zaguero de Morón de la Frontera (Sevilla), pero reiteró que "lo de la afición es espectacular, siempre está ahí, en las buenas y en las malas", y "la victoria contra la Real también fue gracias a ellos".
El canterano abogó por seguir "trabajando" para dejar "otra vez la portería a cero", lo que les concedería "muchas opciones de sumar tres puntos", y calificó como "una gran sorpresa" y "una fuente de energía para darlo todo" que el técnico Luis García Plaza hiciera que los familiares de los jugadores estuvieran presentes en su charla previa al partido ante la Real.