El deportista, dos veces campeón mundial, anunció su retirada en octubre, tras una carrera de más de dos décadas en las que se convirtió en un referente mundial del kárate, con un palmarés que incluye 130 medallas.
El karateka malagueño Damián Quintero, subcampeón olímpico en kata en Tokio 2020, abre una nueva etapa, a sus 41 años, en la que “no” se ve “como entrenador”, pero sí vinculado a la “gestión deportiva”, según ha confesado al recibir este martes el homenaje del Comité Olímpico Español (COE) y después de anunciar su retirada, con el Campeonato Mundial de El Cairo (Egipto) como su última competición.
El presidente del COE, Alejandro Blanco, dejó la puerta abierta a Quintero, dos veces campeón mundial y 13 veces campeón de Europa, para una colaboración, ya que no se “imagina” el COE sin él y le entregó una placa de reconocimiento por su trayectoria en un acto muy emotivo.
La Federación de Karate Español (RFEK) le otorgó una insignia de oro como reconocimiento por su trayectoria; su presidente, Antonio Moreno, subrayó su evolución como karateka desde su debut y cómo se convirtió en "imagen del karate español".
En la despedida también estuvieron presentes amigos, familiares, entrenadores y representantes del mundo del kárate, como el presidente de la World Karate Federation, Antonio Espinós, que ve "difícil" que Quintero sea superado como karateka después su gran trayectoria y extenso palmarés.
Quintero, una leyenda del karate español, en el que se inició porque era un “terremoto”, culminó con plata olímpica en Tokio 2020, más de 130 medallas y 20 años de carrera en su palmarés.