efectos de Leonardo
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Las azucenas de la Giralda serán retiradas para prevenir nuevos desprendimientos

La decisión se toma después de que una de las jarras de bronce se desprendiera y cayera debido "a las excepcionales condiciones meteorológicas".

Por suerte, ocurrió de madrugada y no ocasionó daños.

CANAL SUR MEDIA 5 febrero 2026

El Cabildo de la Catedral de Sevilla, que se encarga de la gestión de La Giralda, desmontará las tres macetas de azucenas de bronce que quedan en lo alto de la torre, de 120 kilos de peso cada una, tras desprenderse una de ellas este jueves y caer a la calle.

El arquitecto conservador de la Catedral de Sevilla, Miguel Ángel López, ha informado en la web oficial del Cabildo de que el desprendimiento se ha debido "a las excepcionales condiciones meteorológicas, afortunadamente sin causar daños personales", y ha añadido que se ha realizado una inspección técnica visual del resto de remates de la Giralda por parte de los técnicos responsables de la Catedral, sin detectarse otros defectos aparentes.

No obstante, se mantiene el perímetro de seguridad en torno a la torre hasta que se pueda efectuar una revisión más en profundidad con medios auxiliares que permitan descartar la existencia de peligros. Para ello se cuenta con la colaboración del Cuerpo de Bomberos.

Ha añadido que las macetas fueron colocadas en los remates originales del arquitecto Hernán Ruiz en la parte pétrea de la torre, a unos 90 metros de altura, y consisten en cuatro pilaritos que sostienen una plataforma sobre las que hay cuatro esferas de piedra que a su vez sostienen una campana igualmente de piedra.

En 1751, el Cabildo ordenó colocar sobre estas esferas los ramos de azucenas sostenidos por una pequeña pieza de bronce que, junto a las asas y el pequeño cuerpo de cuello superior, le da al conjunto el aspecto de jarra. En torno a 1980 fueron objeto de una primera restauración, y fueron sustituidas las azucenas de los cuatro remates.

El elemento desprendido este jueves tiene un peso aproximado de 120 kilos, y 3,85 metros de alto.

El Cabildo ha aclarado que el proceso de corrosión que ha provocado la caída se ha producido en el interior de la campana de piedra que soporta el elemento, y, por tanto, no ha podido ser controlado con las revisiones que se realizan periódicamente en el Plan de Conservación Preventiva de la Catedral.

La azucena desprendida está integrada en el remate renacentista que en estos momentos se encuentra pendiente de la culminación de los trámites administrativos para su restauración, según el proyecto redactado por Eduardo Martínez Moya, quien ha sido el autor de las intervenciones sobre las cuatro caras exteriores de la Giralda, y que el Cabildo de la Catedral viene acometiendo.

Aun así, después de este acontecimiento, se estudia la posibilidad de adelantar los trabajos, desmontando las tres azucenas restantes tan pronto lo permitan las condiciones meteorológicas.

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