Se proclama campeón de División de Honor Plata y se convierte así en el primer club sevillano en la máxima categoría del balonmano nacional.
El Cajasol Sevilla BM Proin se proclamó este sábado campeón de la División de Honor Plata, a falta de una jornada, y logró un histórico ascenso a la Liga Asobal al ganar 29-21 al BM Alcobendas, colista y ya descendido, en medio de un ambiente festivo y de alegría desbordada en el sevillano Pabellón de Amate.
Al equipo entrenado por el cordobés Víctor Montesinos, ex del Sinfín Santander, le bastaba con un empate para hacer historia, pues al comienzo de la vigésima novena y penúltima jornada de la segunda categoría del balonmano español aventajaba en 4 puntos a sus inmediatos perseguidores, Fertiberia Puerto Sagunto y San Pablo Burgos.
Con el aliento constante de los 1.700 seguidores que llenaron el pabellón, el Cajasol Sevilla BM Proin, que hace sólo seis temporadas jugaba en Segunda Nacional (2019-20) -la cuarta categoría-, no falló ante su bulliciosa afición, y con su ascenso a Asobal alcanzó la gloria de convertirse en el primer equipo sevillano de balonmano que llega a la élite máxima.
Aunque BM Alcobendas, voluntarioso y que compitió en buena lid hasta el final, comenzó abriendo el marcador (0-1, al minuto y medio), el Cajasol Balonmano Proin demostró pronto la enorme diferencia que separa a ambos en la clasificación y, muy superior tanto en defensa como en ataque, remontó (2-1, m.5) y empezó a tomar distancia para irse al descanso con 16-9.
En la reanudación, los sevillanos salieron algo relajados y hubo una ligera reacción de Alcobendas en los diez primeros minutos (19-15, m.40), aunque el cuadro de Víctor Montesinos disipó cualquier atisbo de duda pronto y retomó el mando absoluto del partido para acabar con una victoria de oro (29-21) y firmar una hazaña que llevó el delirio a las gradas y a la pista.
Tras saludarse y abrazarse al final con los jugadores del conjunto madrileño, se destapó la fiesta en el pequeño y coqueto pabellón de Amate, ubicado en un barrio obrero de la capital andaluza y al que el Cajasol Sevilla Proin, fundado en 1978 como CD Balonmano Triana, se trasladó a finales del pasado año desde el barrio trianero.
Los jugadores del club sevillano, que arrancó este proyecto de luchar por llegar a lo más alto hace cinco años de la mano de su presidente, Juan Ramón Jordán, y su gerente, el expivote Juan Andreu -51 veces internacional-, saltaron y bailaron sobre el parqué ante el fervor de su fiel hinchada y junto a familiares y amigos.
El equipo del Cajasol Balonmano Proin también se hizo una foto de familia en la pista detrás de un cartel con la inscripción "Sevilla es ASOBAL", descorcharon algunas botellas de cava que derramaron sobre sus cabezas y dieron la vuelta de honor a la cancha, entre saltos, cánticos y bailes propiciados por la música que no paró de sonar en Amate.
Al final, fiesta por todo lo alto, regocijo y alborozo para un equipo y una afición humildes, pero que, después de que el pasado año sufrieran para mantenerse en la División Plata en un 'play-off' por el descenso ante Zaragoza, vieron hecho realidad el sueño de ascender a la élite. El mejor broche a un proyecto ambicioso impulsado hace cinco años y que en solo tres les ha llevado de la Primera Nacional a la gloria, a la Asobal.