Hacía 21 años que el equipo verdiblanco no se metía en la máxima competición europea por equipos, pero ello no han conseguido enjugar el mal sabor de boca de la eliminación copera y la de la Europa League.
Ha llegado el fin de curso en Primera división y el Betis se queda con el buen sabor de boca de la histórica clasificación para la Champions, pero con el mal sabor que aún deja la insultante eliminación copera frente al Atlético de Madrid y, sobre todo, la inesperada eliminación en la Europa League ante un inferior Sporting de Braga.
Lo que está claro es que le Betis es ya sinónimo de Europa en cada campeonato liguero, una regularidad que encarna Manuel Pellegrini. Sexta clasificación europea consecutiva con el chileno y esta vez por la puerta grande con 60 puntos en su primera temporada en La Cartuja.
Bien es verdad que también ha habido algunas sombras. Y además, todas en casa. El 0-5 en Copa ante el Atlético de Madrid, el 2-2 en el derbi cuando ganaba 2-0 y todo hacía indicar que golearía al eterno rival, y sobre todo, la eliminación ante el Braga cuando también disfrutaba de un 2-0, para acabar con un sonrojante 2-4 y fuera de la semifinal de un torneo que era factible ganar siendo el Friburgo el siguiente rival y luego el Aston Villa el equipo de la final.
Pero Pellegrini siempre levanta al equipo y sabe motivar a un grupo que le ha dado un caramelo muy dulce a su afición esta temporada.