Se ha cerrado la ventana de fichajes invernal y los andaluces mostraron un perfil bajo con un solo refuerzo y de poco nombre cada uno: Fidalgo para los verdiblancos y Maupay para los nervionenses.
Los equipos andaluces de Primera no sobresalieron en el mercado invernal y con un fichaje cada uno se quedaron muy lejos de cerrar sus pretensiones iniciales.
El Betis ha firmado al centrocampista Fidalgo. El asturiano de 28 años procedente del América de México no es precisamente un fichaje de renombre. Ha supuesto un desembolso de menos de 2 millones de euros. No llegó el esperado delantero y la dirección deportiva decidió seguir apostando por Bakambu y Chimy Ávila, proyectos hasta ahora fallidos para el nivel de exigencia del equipo verdiblanco y más con el Cucho Ávila saliendo de lesión.
Por su parte, el Sevilla, más necesitado clasificatoriamente y con un equipo que entre lesiones y falta de nivel está rozando el descenso, ha decidido hacer solo un refuerzo. Muy poco para las necesidades que tiene sobre todo en el centro de la defensa y el centro del campo que se quedaron huérfanas de fichajes. Solo ha reforzado el ataque y con un perfil muy bajo, el del delantero cedido por el Olympique de Marsella Maupay que al menos marcó en su primera aparición. Por contra, se ha marchado cedido al Villarreal para hacerle sitio un futbolista contrastado como Alfon.
Pero sin duda, el gran animador del mercado ha sido el Atlético de Madrid que tras ventas millonarias, sobre todo las de Gallagher al Tottenham por 40 millones y la de Raspadori al Atalanta por 22 millones, ha hecho fichajes igualmente caros. El principal refuerzo ha sido el extremo nigeriano Lookman (Atalanta) por 35 millones más variables, la joven promesa Rodrigo Mendoza, centrocampista internacional en categorías inferiores procedente del Elche, a cambio de 16 millones y veinteañero mediocentro mexicano Obed Vargas (Seattle Sounders) a cambio de 3 millones más variables.
Otro de los grandes agitadores de este mercado fue el Getafe. Con la no aprobación de LaLiga y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) pero gracias a que el Juzgado de lo Mercantil 15 de Madrid estimó parcialmente las medidas cautelares solicitadas por el equipo azulón, la entidad presidida por Ángel Torres pudo cumplir algunas de las demandas del entrenador José Bordalás. El técnico alicantino, que ya tiene a sus órdenes a los uruguayos Martín Satriano (Olympique Lyon) y Sebastián Boselli (River Plate) y los argentinos Zaid Romero (Brujas) y Luis Vázquez (Anderlecht), que ya debutó con gol ante el Girona en Montilivi, también registró uno de los últimos fichajes de la noche de este lunes con la cesión del extremo internacional serbio Veljko Birmancevic (Sparta Praga).
El último día de mercado también se dieron las cesiones de Gonzalo Villar (Dinamo Zagreb) al Elche, del defensa finlandés Ville Koski (NK Istra 1961) al Deportivo Alavés y del delantero belga Cyril Ngonge (Nápoles) al Espanyol.
A falta de pocas horas, el Deportivo Alavés confirmó la inscripción del delantero marfileño Ibrahim Diabate (GAIS Gotemburgo), pichichi de la liga sueca, sumándose a la llegada ya anunciada de Ángel Pérez (Huesca). El Celta incorporó al veterano uruguayo Matías Vecino (Lazio) y poco antes del 'deadline' al lateral Álvaro Núñez (Elche). Lo mismo hizo el Mallorca que registró la cesión del angoleño Zito Luvumbo (Cagliari), en otra de las operaciones cercanas a la fecha límite.