LOS REPORTEROS
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Parejas del siglo XXI: el boom de las aplicaciones de citas

En 'Los reporteros' hemos hablado con expertos y también con usuarios de estas apps para entender la dimensión del fenómeno.

Cuatro de cada 10 parejas se conocen por estas 'celestinas 3.0', detrás de las que hay un negocio multimillonario que cotiza en bolsa. 

CANAL SUR MEDIA 5 June 2022

El siglo XXI ha cambiado muchas cosas: nuestra forma de comprar, de aprender y también... de encontrar pareja. Las aplicaciones para contactos han experimentado un boom en los últimos tiempos, más tras la pandemia. Su uso se normaliza y refleja los cambios en una sociedad más tolerante y con relaciones más esporádicas.

Hoy, cuatro de cada 10 parejas se conocen por estos sistemas. Detrás, hay ya un negocio multimillonario que cotiza en bolsa. Y como todo, estas aplicaciones tienen ventajas, porque amplían las posibilidades de encontrar a nuestra media naranja. Y riesgos, como los engaños o estafas. Lo cierto es que el matrimonio para toda la vida ha ido dejando paso a relaciones efímeras y diversas. Una revolución que han facilitado las 'celestinas 3.0', con nuevas estrategias para unir a usuarios que buscan compañía o un nuevo amor.

Han desbancado a los locales de copas como los lugares donde es más rápido conocer gente o ligar. Han evolucionado con algoritmos para conectar perfiles afines, incorporando también a todo tipo de orientaciones sexuales y proponiendo más experiencias para romper el hielo, desde quedadas a conciertos a citas a ciegas.

USUARIOS DE TODO TIPO Y EDADES

Entre los usuarios, Joaquín Morillo. "Puede que sea un rollete, un café, una cerveza, espérate lo que no te puedes esperar y eso te puede ocurrir", relata. Empezó tras su divorcio. "Cuando tú te divorcias estás solo y tus amigos y todo tu entorno de toda la vida tiene su familia y es una forma de  conocer gente nueva. He usado Tinder, Lovoo, Badoo, Pof...". Hay más de un millar de webs y apps para citas.

Como usuario, sabe dar consejos: "Se miente más que se habla. Cuando tienes un match con una mujer que es guapísima y tiene un tipazo di tú ya que huele raro, que no es lo normal tampoco. Los perfiles falsos los huelo a kilómetros, e igual que las fotos con belleza infinita".

También José Rufo cuenta su experiencia: "Me ha permitido conocer gente muy interesante. Ya es según el uso que le des, es donde está el riesgo y por supuesto de la persona que la está usando". Porque nunca sabes quién está detrás de un perfil. Pero en general, cree que "es una herramienta útil para conocer gente y pasar un buen rato".

Luis Ayuso, catedrático de Sociología de la Universidad de Málaga, comenta que "hay gente que solo quiere jugar, experimentar, pasar el tiempo y hay otra que busca una relación más estable y utiliza internet para ello". Es autor del primer estudio de estas parejas en nuestro país. "El 75% de los jóvenes sin pareja utiliza habitualmente aplicaciones", subraya.

Por su parte, Borja Rodríguez, psicólogo y terapeuta, apunta que "las aplicaciones son espejos de los cambios que estamos teniendo en la sociedad". Se refiere a la hora "de conocer gente, de mantener relaciones sexuales, de formar parejas". En su opinión, visibiliza "el cambio de esta sociedad para bien". 

No obstante, reconoce que todavía "hay mucho prejuicio en decir al público tú y yo nos conocimos en una aplicación y es raro y curioso a la vez porque está a la orden del día". Existe ese miedo: ¿Qué problema tendré si tengo que acudir a una aplicación para conocer a gente? ¿Qué tipo de vida estoy llevando, si no puedo encontrar a alguien tomándome una cerveza? La gente lo que está buscando es esa compañía, esa conversación y ese encuentro con alguien...". Y "la vida que llevamos, con los horarios que tenemos", lo dificultan.

EL NUEVO PETRÓLEO: LOS DATOS

Los usuarios de 55 a 65 años se han duplicado en los últimos cinco años. Representan ya el 12% en estas apps. Pero más de la mitad de los usuarios tiene menos de 25 años y acuden a estas redes para acumular sobre todo experiencias sexuales. La primera generación nativa digital se siente cómoda ligando por internet. 

Otra cuestión es que para afinar más en la cita, hay que pagar. La reciente salida a bolsa de Grindr, con 11 millones de usuarios, ha destapado un negocio de 2.000 millones de euros. El valor de su gran competidor, Match Group, matriz de Tinder, es aún mucho mayor. El negocio va más allá de hacer pagar para multiplicar las opciones de una buena cita.

"Las plataformas, una vez que alcanzan un tamaño determinado, son máquinas de hacer dinero. El nuevo petróleo de la economía son los datos. Este tipo de plataformas funcionan buscando gente similar para que coincidan, pero mientras tanto te están pidiendo información. Esa información, mediante sistemas de inteligencia artificial, la utilizan para perfilarte. Ese perfilado les sirve a ellos para venderlo a empresas que hagan marketing y colocarte los productos de una forma más concreta", explica Manuel Alejandro Hidalgo, doctor en Economía en la Universidad Pablo de Olavide. 

RIESGOS: TIMOS, GENTE TÓXICA, 'GHOSTING'...

Entre los perfiles falsos navegan los impostores, como el del documental protagonizado por un falso magnate que habría arruinado en Tinder a mujeres de todo el mundo. Son trileros capaces de ganarse la confianza de quien busca una historia de amor.

Pero también hay otros riesgos: personas tóxicas que se trasladan de la vida real a la digital. O el 'ghosting', otro de los fenómenos que alimenta estas relaciones online: espantadas que generan gran frustración. Igualmente, la geolocalización que incorpora estas aplicaciones implica riesgos, como por ejemplo, homófobos que quieran ubicar a un homosexual para hacerle daño y se valgan para ello de estos sistemas.

Pero, en general, ofrecen múltiples ventajas, como conocer gente allá donde se va de viaje, algo muy valorado entre los jóvenes. El caso es que sea detrás de una pantalla o directamente en una barra de bar, lo importante es abrir paso al amor, romántico o no, pero, como diría Luis Cernuda, mejor verdadero y libre.

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