Ángela fue hallada muerta el 15 de febrero y la familia apuntó a un posible acoso escolar que la investigación descarta.
Tampoco encontró indicios de bullying la Consejería de Desarrollo Educativo.
La Policía Nacional no ha hallado indicios relacionados con acoso escolar en el caso de la adolescente de 14 años que se suicidó en la localidad malagueña de Benalmádena el pasado 15 de febrero.
Fuentes cercanas a la investigación han indicado a EFE que se ha puesto a disposición judicial el informe donde se señala que no se han hallado indicios relacionados con acoso escolar a la menor.
Durante la investigación los agentes han realizado un volcado del contenido de todos los dispositivos informáticos de la víctima, para determinar si existió algún tipo de acoso hacia ella dentro o fuera del centro educativo.
Los agentes también han examinando las conversaciones que había mantenido la menor en redes sociales así como por mensajes a través de WhatsApp.
La adolescente fue hallada muerta el 15 de febrero después de que emergencias 112 recibiera a las 00:15 horas una llamada de la Policía Local en la que se solicitaba asistencia sanitaria urgente para una menor en una vivienda ubicada en el complejo residencial Los Algarrobos, ubicada en Arroyo de la Miel, núcleo poblacional de Benalmádena, donde residía con su familia.
Hasta el lugar se desplazaron efectivos de la Policía Nacional y sanitarios del 061, que únicamente pudieron certificar la muerte de la adolescente.
Los padres desde el primer momento aseguraron a los agentes que la menor tenía algunos problemas de salud mental por los que estaba en tratamiento ya que sufría acoso en el instituto donde estudiaba, por lo que el centro escolar y la delegación de Educación abrió una investigación.
Tres días mas tarde, tras finalizar la investigación educativa, la Consejería de Desarrollo Educativo informó de que no se habían detectado alertas ni indicios de una posible situación de acoso escolar y que además "en ningún momento", ni la alumna ni la familia comunicaron al centro que lo sufriera y expresaron su mas profundo pesar.
La consejera de Desarrollo Educativo y Formación Profesional, María del Carmen Castillo, que participaba este jueves en Málaga en unas jornada 'Vocaciones femeninas y FP STEAM', ha reiterado que no había ninguna situación que les hiciera pensar que pudiera haber una situación de acoso escolar.
Preguntada por los periodistas ha subrayado que "sabemos porque nos lo han trasladado fuentes de la investigación que no consta ninguna situación en sus redes sociales, en sus dispositivos electrónicos, que nos hiciera pensar que pudiera haber una situación de acoso escolar que el centro no había detectado."
Ha recordado que la joven era "una buena estudiante y delegada de su clase" y ha reiterado sus condolencias a la familia al tiempo que ha lamentado que perder un hijo "es lo peor que le puede pasar a alguien".
LA FAMILIA ASEGURA QUE IRÁN HASTA EL FINAL PARA HACERLE JUSTICIA
La familia ha difundido un comunicado en la que anuncian que llegará hasta el final para que se haga justicia.
"Con profunda tristeza por lo ocurrido con nuestra hija queremos expresar que el dolor que sentimos es inmenso e imposible de describir con palabras. Era una niña maravillosa, especial, muy sensible y con un corazón enorme que llenaba de luz a todos los que la conocían", comienza el escrito.
La familia recuerda que los hechos se encuentran bajo investigación para esclarecer las circunstancias que rodean al trágico suceso y piden prudencia y sensibilidad en el tratamiento de la información.
Los familiares agradecen a quienes han mostrado sensibilidad ante la situación y confiesan que están atravesando momentos muy dolorosos y que "su único deseo" es honrar su memoria y llegar hasta el final para que se haga justicia, porque ella se lo merece".