Trece caballeros legionarios llevan sobre sus hombros al Cristo de la Buena Muerte y Ánimas.
La tradicional procesión ha llegado hasta la iglesia de Santo Domingo.
Es una de las señas de identidad del Jueves Santo malagueño
Málaga ha vivido esta mañana de Jueves Santo uno de los momentos más especiales de su Semana Santa: el traslado del Cristo de la Buena Muerte y Ánimas, de la congregación de Mena, para su entronización.
A hombros de trece legionarios, la imagen ha sido trasladada en medio de una multitud de personas que, como es tradicional, se congrega cada año para contemplar la procesión.
Los legionarios llegaban al Puerto de Málaga en torno a las 10 y media de la mañana y han desfilado por las calles de la ciudad. El traslado del Cristo de la Buena Muerte es una de las señas de identidad del Jueves Santo malagueño.
140 caballeros legionarios de la compañía del Tercio Duque de Alba II de la Legión desembarcaron del buque Contramaestre Casado de la Armada, con millares de malagueños y visitantes como testigos.
Con su característica marcha, a 160 pasos por minuto, se dirigieron hacia la Iglesia de Santo Domingo, primero para el relevo del estandarte del Cristo de la Buena Muerte, custodiado durante todo el año en un acuartelamiento distinto de los Tercios de La Legión.
A continuación, el crucificado, obra de Palma Burgos, ha sido trasladado a hombros de una escuadra de gastadores de La Legión hasta su casa hermandad para ser entronizado antes de su salida procesional de la tarde.